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“Subió un muerto a la chata”

Un vecino de San José de la Esquina, Santa Fé, fue protagonista de un suceso paranormal sin precedentes. ¿Extraterrestre o alma en pena? No te pierdas esta increíble entrevista con el protagonista de este extraño fenómeno.

“Subió un muerto a la chata” - Radio Cantilo

jueves 01 Mar, 2018

Pedro Peirone es un vecino de la localidad de Arteaga, provincia de Santa Fé. Todos los días se sube a su camioneta para transitar los kilómetros que lo separan de San José de la Esquina, lugar en el que trabaja. Vive una vida tranquila junto a su familia y se define como alguien que no cree en las cuestiones espirituales. O, a partir del lunes, no creía.

El pasado lunes se topó en medio del camino con un joven de unos 17 años que le hizo dedo. Peirone lo subió y llevó hasta el punto que el individuo le señaló. Al bajar de la camioneta, el conductor notó huellas de quemaduras de zapatos en la alfombra y, peor aún, descubrió que su compañero de ruta había desaparecido por completo.

Nunca tuve miedo, sino angustia y nerviosismo. Venía manejando como siempre, salía de la localidad de Arteaga”, explica Peirone. “El chico no me dice buen día, ni saluda ni nada. Ni siquiera dijo ‘me lleva a’. Entonces cuando arranco en la camioneta y me ubico en la ruta, le pregunto si va a San José y él me dijo ‘yo le digo donde me bajo’. Como pensé que era un pibe que venía a rendir un examen en la escuela técnica, me llamó la atención que no tenga uniforme o carpetas. Cuando le pregunté si estaba estudiando me dijo ‘no, estudiaba’. Cuando le pregunto si era de Arteaga me dijo que sí”, añade.

Cuando bajó empecé a sentir olor a goma quemada. Bajé de la camioneta y había desaparecido por completo.
 

“Le pregunté la edad y me dijo que tenía 17 años. Cuando faltaban unos 500 mts para llegar al lugar, me señala el cruce y me dice ahí me bajo. Tenía una voz común, jovencita. Cuando me detengo, él se baja e inmediatamente que cierra la puerta no logro alcanzar a salir que comienzo a sentir un olor intenso a goma, cable quemado. Ahí me asusto, pero no por el chico sino por la camioneta que pensé que le estaba pasando algo. Cuando me bajo de la camioneta miro el motor, en 30 segundos reparé que no tenía nada. Cuando cierro el capot y me voy a la camioneta a ver qué pasaba, descubro la alfombra derretida con las pisadas”, relata.

Y agrega: “apoyé la mano y estaba todo normal, frio. Cuando me bajé de la camioneta de nuevo para ver, no vi absolutamente nada. No se lo veía por ningún lado. Era un lugar con mucha polvareda, así que las huellas de la camioneta se marcaban por lo tanto tendrían que haber habido huellas del chico también, pero no había nada”.

Un ser humano no era, porque nadie hace eso bajo ningún punto de vista. Este fenómeno venía cubriendo la alfombra en el trayecto que lo estaba llevando y durante ese tiempo no se sentía olor de nada. Cuando se baja se sintió ese olor fuerte. Nunca me había pasado algo así”, enfatiza.

“Hice la denuncia, se llevaron la alfombra para investigar a ver cómo había sido que se quemó. La Policía me preguntó cómo era la persona pero no hicieron un identikit. Pienso que lo que llevaba no era un ser humano, sino un extraterrestre”, concluye.

 

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