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Música Para Volar: un paseo inmoral

La banda hizo un repaso por algunos de los grandes éxitos de la carrera de Soda Stereo y de Gustavo Cerati. En esta nota, todos los detalles del concierto.

Música Para Volar: un paseo inmoral - Radio Cantilo

sábado 13 Abr, 2019

Habían pasado algunos minutos de las 21 cuando en el aire del Coliseo Podestá comenzaron a vibrar los primeros acordes de un show que fue tan milimétricamente ejecutado como emotivo: Cerati Sinfónico, de la mano de los santafesinos de Música Para Volar. A los cuatro miembros de la banda se les sumaron en el escenario más de 50 artistas, entre músicos orquestales y coristas.

Música Para Volar nació en el 2012, en Rosario, cuando cuatro amigos decidieron que querían hacer un espectáculo en el que pudieran tocar las canciones del MTV Unplugged de Soda Stereo. Habían pensado en hacer un único show, porque cada uno tenía sus propias bandas y sus proyectos en otros lugares. Pero la respuesta del público fue tan positiva que, de a poco, empezaron a agregar funciones. “Nos planteamos la idea de armar un espectáculo para darnos el gusto de tocar ese disco con la mayor fidelidad posible. Suele pasar que la vida te lleva por otro camino y eso que era para tocar una vez, una noche, fueron varias porque se iban llenando los lugares donde tocábamos. Y el grupo humanamente funcionaba muy bien y empezamos a pensar en un nuevo repertorio para tocar juntos con esta característica que tiene el proyecto Música Para Volar que es la de sumar otros colegas a distintos espectáculos”, contaron José, baterista y cantante, y Alexis, guitarrista del grupo, en la previa del concierto.

En Cerati Sinfónico, agregaron, se combina lo que hace cada miembro del grupo. Por ejemplo, los arreglos orquestales para los diferentes shows los arma Bruno Moreno, pianista de la banda, que es compositor de música académica. En paralelo a este espectáculo, tienen cuatro más que presentan en todo el país, en conjunto con orquestas provinciales y de las Universidades. “La semana que viene tenemos dos recitales más. De los cinco espectáculos que tenemos, vamos girando. Tocamos ahora en Neuquén, después en el Gran Rex y después en Chile. La idea es proponer un repertorio y disfrutarlo con el público y los músicos”, explicaron.

Anoche era la primera vez que pisaban La Plata para tocar. Y lo hicieron con un Coliseo repleto, luego de que las entradas se agotaran casi dos semanas antes del show. El repertorio que presentaron incluyó clásicos de Soda Stereo y de la carrera solista de Gustavo Cerati. El concierto fue creando diferentes climas a lo largo de las casi dos horas que duró y las canciones estaban perfectamente conectadas entre sí.

La primera parte estuvo compuesta por los temas del desenchufado de Soda, con ellos cuatro y dos miembros de la orquesta en el escenario. “Un misil en mi placard” fue la que rompió el hielo para luego darle paso a “Entre caníbales” y “Té para tres”. A partir de ese tema, que alguna vez Cerati tocó junto a su ídolo, Luis Alberto Spinetta, el show se puso más eléctrico. Canción a canción comenzaron a sumarse diferentes músicos orquestales para acompañar al cuarteto. Así pasaron “Cosas imposibles”, “Tu cicatriz en mí”, “Crimen”, uno de los puntos más altos del concierto, y dos clásicos de Soda: “Zoom” y “Ella usó mi cabeza como un revólver”.

Para la etapa final del recital ya se encontraban sobre el escenario la orquesta y el coro completos. De su mano llegaron, también, los momentos más emotivos del show. Con “Fuerza natural”, “Cactus” y “Zona de promesas” cerraron el concierto entre las lágrimas del público que pedía una dosis más de temas. Apenas unos segundos después, envueltos en aplausos, volvieron a escena para, ahora sí, ponerle punto final con “Paseo inmoral” y “Puente”. Las más de 50 personas que estaban paradas allí arriba se despidieron con la ovación de los presentes, que se retiraron rápidamente y comentando por lo bajo las sensaciones que tenían tras la conmovedora última interpretación. Gracias por venir, Música Para Volar.

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