Interés General

Literatura y género en “Piso compartido”

¿Cómo se vendían algunas historias clásicas si las analizamos con la lupa de género actual? En la última edición de Bien Warrior, Julieta y Paula revisaron qué le pedimos a la ficción de ayer y de hoy.

Literatura y género en “Piso compartido” - Radio Cantilo

lunes 27 May, 2019

Lolita

Lolita (1995) tiene su adaptación al cine en 1997, y cuenta la historia de cómo un tipo llamado Humbert, que viene de Europa a instalarse a Estados Unidos, se obsesiona con una nena de 11 años llamada Dolores. Para acercarse a la niña, se termina casando con su madre.

Y la madre, feliz con la relación entre ellos, un día descubre lo que Humbert siente por su hija, porque encuentra una especie de diario íntimo que él escribía, sale consternada de la casa, y la pisa un camión. Así, el tipo (que no solo siente atracción sexual por esta chica sino por todas las nenas que ve tomando sol en algún patio de por ahí) se queda a cargo de Dolores, Lolita, y empiezan a tener una relación (con 14 años, empieza a abusar de ella).

Un día empieza Lolita a acostarse con otro tipo, también mayor, un artista. Este otro se obsesiona con Dolores, y ella finalmente se debe escapar de él. Consigue un laburo en un diner y sigue su curso. La historia termina con Lolita en una situación de semi marginalidad, de pobreza, casada y embarazada con recién 17 años. Esta historia es todo lo que no es el sueño americano pero sí el americanismo en varios lugares suburbanos; y lo narra Humbert desde la cárcel (no por haber violado a una chica sino por haber matado por celos al otro tipo que también violó a una chica).

Humbert va “mostrando” cómo los matrimonios con niñas eran muy normales y para nada mal vistos en otras culturas, en otros tiempos. Encuentra muchos argumentos para justificar su amor por las nenas. 

En ese momento, Lolita fue vendida como una historia de “amor prohibido”. ¿Hoy, sería una historia publicable?

Romeo y Julieta

En la Verona de 1594 (siglo XVI), dos familias tradicionales – y cuando los libros dicen tradicionales siempre se refieren a adineradas-, se encuentran enfrentadas. Los Capuleto (familia de Julieta) y los Montesco (de Romeo). Una noche, los Capuleto brindan un baile de máscaras para todas las familias “tradicionales” de Verona, excepto por su puesto la familia enemiga. Pero Romeo fue igual. Y ahí, enmascarados, Romeo y Julieta cruzan miradas y se enamoran perdidamente. Finalmente se ven las caras en la escena del balcón terraza del jardín de Julieta, la que todos conocemos, e idean un plan para fugarse juntos y “seguir a sus corazones”.

Viven otro tipo de amor prohibido, en este caso son los dos menores pero a nuestros ojos, dado que la mayoría de edad en el siglo 16 no era algo establecido por ley, se casan a escondidas con ayuda de Fray Lorenzo, y es casi el único registro de cuando un cura da una mano y no constituye un abuso; y planean su escapada de la ciudad porque Romeo, por matar a un Capuleto, está condenado al exilio de la ciudad.

Dada la pobrísima mensajeria de la época, el plan sale mal porque Julieta planea hacerse pasar por muerta pero nunca le avisa a Romeo. Él la ve muerta, se mata, ella despierta, lo ve muerto y se mata.

Shakespeare trata de poner un manto de armonía al final cuando, tras la muerte de estos dos pavotes, sus familias hacen un tratado de paz.

¿Porqué existe la figura de “amor romántico”? ¿Qué intenta perpetuar?

Con Juli y Pau revisamos algunos conceptos y cómo leemos hoy algunas ficciones.

 

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