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Leyendas populares argentinas: algunos mitos que rozan lo bizarro

En Disco Infierno indagaron sobre algunas historias urbanas que son, como mínimo, incomprobables.

Leyendas populares argentinas: algunos mitos que rozan lo bizarro - Radio Cantilo

lunes 27 May, 2019

Ayelén Berdiñas se sumó al aire de Disco Infierno con una exigencia: aprender sobre un tema que no conociera. Por eso, después de una ardua investigación, Zeta preparó una columna con algunos mitos populares de nuestro país que seguramente escuchaste más de una vez. Sin más preámbulos, acá va el listado completo de esas historias misteriosas y esos personajes particulares que forman parte de nuestra cultura.

 

El Pombero: Es muy parecido al duende pero, a diferencia de él, se lo ha visto muy pocas veces. Según dicen por ahí, tiene los pies al revés para dificultar su búsqueda y puede tomar la forma de cualquier animal. A la distancia, cuentan, parece un carpincho parado en las patas traseras, sus ojos no son como los nuestros sino chatos, como los del sapo, y el pelo de sus cejas es largo. Mira fijo igual que las lechuzas, la boca es grande y alargada y sus dientes son muy blancos. Se comenta, también, que es el dueño de los pájaros y del sol, el señor de la noche que sale a pasear en octubre y noviembre, cuando empieza el calor.

Cuentan que una vez el Pombero se enojó con un hachero de la provincia de Formosa, Marco Gavasa, y lo sacó del rancho con cama y todo durante la noche, dejándolo en el medio del monte. Esto mismo se repitió durante varias noches hasta que una vuelta lo golpeó y lo dejó paralítico. Marco Gavasa murió a los 86 años, en 1972. Quiere a los chicos buenos y golpea a los malos. Cuando uno le imita el grito o el silbido, le contesta en forma enloquecedora. Dicen que se lo ahuyenta con ajo.

Hitler en la Patagonia: Si bien la muerte del líder nazi está registrada oficialmente el 30 de abril de 1945, todavía se cree en realidad que fue toda una farsa y que Hitler vivió en la Patagonia. Son muchos los vecinos de Bariloche que aseguran haberlo visto y hasta se le adjudica una casa en Villa La Angostura, donde habría residido desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

El lobizón: aunque es una leyenda extendida, su origen está en la Mesopotamia argentina. Se cree popularmente que cuando una familia tiene siete hijos varones, el último será lobizón: un hombre alto, delgado y con mucho pelo, que se enoja con facilidad. Su transformación de humano a animal se da durante los días de luna llena. Cuentan por ahí que para terminar con él se debe dejar una bala bendecida en tres iglesias o un cuchillo bendecido que tenga forma de cruz, usar una linterna con pilas vencidas o pegarle con una alpargata.

La luz mala: esta es una de las leyendas más populares de la Argentina y tiene su origen en las rutas provincianas del norte, donde la luz mala o Farol de Mandinga se hace presente en las noches. La luz aparece de repente entre los oscuros caminos provinciales, encandila a todos y en ella puede verse el alma de algún difunto que no purgó sus penas.

La difunta Correa: la veneración a la difunta Correa es muy popular en la Argentina y se hace dejando botellas con agua en los santuarios, ubicados a los costados de las rutas por todo el país. Según la leyenda, esta mujer murió de sed en medio de un desierto de arena y piedras allá por 1841, mientras intentaba huir de los captores de su marido en la provincia de San Juan. Deolinda Correa, dice la leyenda, pidió a Dios por la vida de su hijo antes de morir y el milagro se realizó: el pequeño sobrevivió alimentándose de los pechos de su madre hasta ser encontrado por unos lugareños que lo rescataron.

Elvis vivió en Argentina: el misterio sobre la muerte de Elvis Presley se extiende a nivel mundial. Son muchas las versiones sobre su vida y en la Argentina se cree que vive en las afuera de la Capital Federal. Según algunos testigos, en 1977 un avión proveniente de Memphis aterrizó en El Palomar con un solo pasajero: John Burrows, pseudónimo que el rey del rock había usado en varias ocasiones. Además, muchos usuarios del tren San Martín aseguran haberlo visto en las formaciones, mientras que otros grabaron a personas con similitudes físicas en una casona en Parque Leloir.

Poné play y escuchá en detalle las historias detrás de estos mitos populares que llegan a cada rincón de nuestro país.

 

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