Interés General

Guasones tiene cuerda para 100 años más

Pisando los 25 años de música, la banda platense comandada por Facundo Soto se presentó en el Micro Estadio Atenas y reventó todo pronóstico: casi tres horas de música con viejos y nuevos temas para enloquecer al público que los sigue hace casi un cuarto de siglo.

martes 01 May, 2018

Los fieles y eternos seguidores de Guasones colmaron el Micro Estadio Atenas. En un clima de humedad otoñal con gusto a verano, cuando faltaban unos minutos para cumplirse la hora pactada como comienzo del show, ya no entraba un alfiler y no se podía respirar. La tensión era incertidumbre: ¿Será una noche mágica?

Ya no llevan teloneros. Según cuentan los integrantes de la banda, hace unos años decidieron no hacerlo más. Exceptuando algún festival, cuando vas a ver Guasones ves a Guasones, y punto final.  En el marco de nuevas giras por México y Latinoamérica, el conjunto platense compuesto por Facundo Soto en voz y guitarra, Maximiliano Timczyszyn (1° guitarra), Esteban Monti (bajo), Damián “Starsky” Celedón (baterías), Matias Sorokin (2° guitarra), sigue presentando “Hasta el Final”, su último disco lanzado en 2017, y se encuentran en plena realización de un nuevo videoclip para el tercer tema del álbum, “Del Olvido”.

En menos de quince minutos varios pogos y temas clásicos se habían cumplido, diagnosticando una noche de reencuentro, de concreción y afirmación: sonaban bien, Soto cantaba en su máxima expresión, y sólo restaba celebrar. Una fila de clásicos hicieron arder la primera hora de recital, con canciones históricas como “Dame”:

No se quedaron y ni dejaron a nadie con ganas de nada. Sonó “Con la Casa en Orden”, “My Love”, “Down”, “Como un lobo”, “Mil horas”, “Tan Distintos”, y por supuesto, uno de los cortes del nuevo disco: “Espejo roto”

Toda tormenta o pasado difuso parece haber quedado atrás. Con frescura huracanada, la gira por países nunca antes experimentados como México los mantiene unidos, desafiados (¿cómo nunca?), y en plena sedimentación musical. Sin abandonar las raíces propias del estilo guasonero, generaron nuevos climas y buenos arreglos, en un concierto que llevó al extremo la algarabía de un público que los extrañaba a ellos y a sus clásicos, como “La flaca Pily y el negro Tomás”:

Soto agradeció el aguante de esa noche, y de todas las noches en las que durante 25 años se sintieron acompañados. Prometió volver a Atenas a fin de año y celebró “25 putos años” ininterrumpidos de música, con altos y bajos, pero con fieles seguidores que parecen nunca abandonar. Después de una vuelta con varios clásicos más, cerraron una noche perfecta con “Amaneciendo”, haciendo saltar a los que todavía tenían fuerza. Guasones podría tocar 100 años más, o al menos esa sensación lograron dar. 

Publicidad

LEETE TAMBIÉN...