Entrevistas

“Este soy yo”, Claudio “El Turco” García

“En el libro está mi infancia, recuperación, el fútbol y mi presente en Racing. Escribí todo lo que pasé sin mentir en nada”, dijo el Turco en esta entrevista exclusiva con el Gallo.

“Este soy yo”, Claudio “El Turco” García - Radio Cantilo

miércoles 21 Feb, 2018

¿Cómo manejaste la exposición que te dio el libro?

Quería sacar un libro para dejar algo en esta vida, que quede como un ejemplo para chicos y grandes. Quería dejar en claro que si uno quiere, puede. El apoyo familiar, mi señora Mariela no pensó que estaba de joda o lo disfrutaba, sino que estaba enfermo y quiso ayudarme y bancarme. Hoy lo puedo contar y me pone muy bien poder dejar algo.

¿Escribirlo es la última etapa de la recuperación?

El 12 de febrero se cumplieron 10 años que no consumo.

¿Pero el proceso afirma el “esto es parte del pasado”?

Doy charlas por todo el país y es una especie de catarsis lo que hago. El público es una especie de psicólogo, me ayudan a contar cosas. Quise llevarlo a un libro para toda la gente a la que no había llegado todavía. Siempre digo que la cocaína es como un matrimonio: la conocés, te casás y enviudás.

¿Pasaste por la etapa de creer que podías dominarla?

Seguro. Todos pasamos por esa etapa. Primero tomás por canchero, un amigo una mina. La típica del disfrute. Cuando la necesitás, creés que la dominás y, en realidad, no es así. Y después viene el infierno, al lugar que vayas si no tenés eso creés que no podés salir a la calle.

¿Cuál fue el momento de locura en el que llegaste a decir “mirá lo que hice”?

El día que me filmé en mi departamento. Ahí vi porqué la gente se alejaba de mí, me esquivaba. Tomé conciencia, le dije a mi señora “quiero más ayuda”, porque no era que no trataron de ayudarme, pero necesitaba más.

Estando necesitado de ayuda tuviste la lucidez de filmarte y reconocerte en el problema.

Lo más difícil es reconocer que estás enfermo. Tengo una fundación en Río Cuarto donde trabajo con chicos que me dicen “yo la domino, yo la tengo”, pero en realidad están muy lejos de ello.

Muchos me quisieron dar una mano pero yo no la aceptaba, no tomaba conciencia del problema.
 

¿Siempre te gustaron las serpientes o fue parte de la locura del momento?

Siempre me gustaron, pero también era parte de mi compañía cuando quería estar solo. Era parte de todo el mambo que tiene uno cuando no está bien.

¿Hoy tenés alguna?

Nono, la serpiente fue a parar a un serpentario. Me siguen gustando los animales raros, bah los animales en general.

¿Cómo era tu relación con el mundo del fútbol, te dieron una mano, hubo gente que se te acercó?

Cuando estás mal te alejás de todo. Muchos me quisieron dar una mano pero yo no la aceptaba, no tomaba conciencia de la problemática. La ayuda que podían darme no la agarraba porque pensaba que estaba bien, estaba ciego en realidad. No puedo echarle la culpa a nadie más que a mí mismo. Uno va buscando a la gente del mismo palo, no lo “normal”.

¿Cómo entraste en eso?

Hubo miles de formas para entrar. La noche, un amigo, una mujer. Hoy no es como antes, está a la vuelta de tu casa. Es terrible.

Cuando voy a dar charlas a los colegios hay veces que los maestros me miran porque le digo a los chicos lo que te puede hacer la droga y por ahí piensan que estoy incentivando a los chicos a que tomen y no. Si vas a un aula y estás dando una charla para 100 chicos con 16 o 17 años, seguramente dos van a probar. Y ahí les quiero hacer entender que es porquería, que no le vendan cualquier cosa. Es un asco, por más que al principio les parezca otra cosa.

Si te quedaste con ganas podés escuchar la entrevista completa ahora acá:

 

LEETE TAMBIÉN...