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El activismo vegano y un debate mundial

¿Por qué comemos animales? ¿cuál es el impacto ambiental real de la industria agropecuaria? ¿cómo se posicionan los políticos en la discusión? ¿qué pasaría con la industria de alimentos de no consumir animales? Todas las preguntas sobre el tema de la semana y algunas posibles respuestas pasaron hoy en Total Normalidad. Dale play.

El activismo vegano y un debate mundial - Radio Cantilo

miércoles 31 Jul, 2019

 

 

 

Tras el episodio de violencia a los activistas que irrumpieron en La Rural, en Total Normalidad abrimos el debate sobre el veganismo y nos alejamos de la Argentina para ver qué pasa en el mundo.

Estanislao Kurom forma parte de Buenos Aires Animal Save, un grupo de activos manifestantes en contra de la matanza animal para el consumo de alimentos o productos derivados, y tras la irrupción en un evento privado en La Rural seguido de una brutal golpiza a los activistas, la discusión volvió a tomar protagonismo. De acuerdo con los datos que arroja la organización, más 50 mil millones de animales terrestres son asesinados por año para el consumo humano.

¿Qué sucede en algunos países del mundo con los organismos y agrupaciones que luchan contra el maltrato animal? Uno de los epicentros es Estados Unidos, con una reglamentación y leyes que atienden la autonomía de cada Estado. En Nueva York, por ejemplo, se ve casi de forma cotidiana diversas acciones de PETA (Pople for the ethical treatment of animals), que apunta al impacto con mensajes fuertes y acciones difíciles de obviar para llamar la atención de la ciudadanía.

 

Otro de los factores que sostiene el activismo tiene que ver con el impacto ambiental a la tierra y la mala distribución de recursos que supone alimentar a los animales para el engorde y posterior matanza, denominado “feed for food”: por cada quince kilos de vegetales destinados a la vaca, los humanos comemos un kilo de su carne.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), llamó a reducir drásticamente el consumo de carnes de todo tipo, para luchar contra el calentamiento global. De acuerdo con la ONU, no habrá solución para esta amenaza si la humanidad no reduce en un 90 por ciento el consumo de carnes, en especial, vacunas.

“Los países ricos deberían animar a los consumidores a que coman menos carne y ayudar a los granjeros a hacerse más amigables con el medio ambiente”, señala una campaña de la Fundación Cambiando Mercados. Nusa Urbancic, directora de dicha fundación, sostuvo que “si queremos que el aumento de la temperatura de la Tierra se mantenga por debajo de los 2 grados, especialmente por debajo de los 1,5 grados, entonces debemos abordar este consumo excesivo de productos animales”.

La ONU ha señalado reiteradamente que “el ganado, criado en gran parte para extraer su carne y leche, es responsable de aproximadamente el 14,5 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero”.

El especismo y la romatización de la granja

¿Por qué tratamos a los perros como parte de la familia y nos comemos a las vacas? Según el activismo en defensa del animal, la discriminación moral basada en la diferencia de especie nos ayuda a naturalizar y no problematizar lo que comemos, ni a quien comemos. Además, es a través de la romantización de la imagen de la vaca y los animales en la granja lo que nos impide ver la realidad: cientos de chanchos, vacas, pollos y otras especies hacinadas y criadas en situaciones sumamente precarias para luego ser asesinados de forma bestial. Una de las actrices que trabaja desde el activismo para fomentar la conciencia es Natalie Portman, que realizó un documental llamado Eating Animals.

La industria yankee y la guerra de etiquetas

Estado por estado, las industrias cárnicas y lácteas, de la mano de legisladores, han promovido leyes que restringen la manera en que se etiquetan estos productos en las tiendas, argumentando que los alimentos solo pueden llamarse “leche” si son resultado de la lactancia y “carne” si vienen de un animal sacrificado.

Así, el tema de la denominación “carne” en Estados Unidos es un nuevo capítulo a años de  la creciente resistencia de la industria láctea frente a la explosión de leches hechas de soja, almendras, avena y una variedad de otros ingredientes. ¿La diferencia? Ahora, la industria “plant based” (basada en plantas) está contraatacando.

El lunes, el fabricante vegano de carne “Upton’s Naturals Co.” y Plant Based Foods Association -una asociación comercial- demandaron al gobernador de Mississippi, Phil Bryant, del Partido Republicano, y al comisionado de agricultura y comercio en una corte federal, argumentando que las restricciones de etiquetado violan su derecho a la libertad de expresión de la Primera Enmienda.

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