Entrevistas

Aonikenk: “Fracaso es dejar de hacerlo”

La banda de metal pesado argentino está formada por tres “hombres del sur” que gritan su pensamiento, con una voz que les nace de las entrañas. Pasaron por Rock de Adentro, el bloque de rock de las provincias de Ciudad Despierta.

Aonikenk: “Fracaso es dejar de hacerlo” - Radio Cantilo

sábado 03 Ago, 2019

Y es por sentir que no olvida a su gente  / que se jugaron por verlos luchar /

en la batalla de ser el que siente / siempre aguantar al Metal Nacional.

Hombres del sur / que forjas tu destino / olvidando necesidades de ayer

 / Hombres del sur que marcas tu camino / por los que nunca pudieron llegar…

 

Un mensaje y un sonido que dan paso a nuestro Rock de Adentro. Son los hombres del sur que gritan su pensamiento, y la voz les nace de las entrañas: Aonikenk.

 

Querían decir lo que somos y eligieron el metal, conscientes del estigma que pesaba sobre el género en los años 90. No les importó: “Las bandas de metal siempre tienen algo para contar”, resume Daniel Carrasco, el bajista y cantante de Aonikenk.

 

Acaba de sonar Cacique de Yatel, y el aire de Ciudad Despierta queda tiznado de metal, de una voz grave y gutural que proclama ser, antes que nada, argentino.

 

Aonikenk lleva casi treinta años tocando en escenarios del sur y del país, y nunca perdieron la claridad para expresar en las letras de su música lo que pas en la zona, en el país, lo que nos pasó como pueblo.

 

“Llevamos la bandera de nuestra cultura y de nuestra gente, la bandera de nuestra región. Es llevar un mensaje que no es tan escuchado, pero queríamos hablar de nuestras raíces, la verdadera cultura patagónica. Somos lo que somos y elegimos esta música y este mensaje para decirlo”, proclama Daniel, neuquino e hijo madre mapuche, amigo y casi familia ya de Ariel Basualto, la guitarra de Aonikenk, con quien arrancó la formación de la banda allá por los años ´90.

 

Los dos emprendieron la “locura de llevar el metal patagónico al país”, y durante años caminaron por tierras áridas, en el amplio sentido. No era fácil para estos jóvenes de raíces y rasgos mapuches, nacidos en Plaza Huincul, en Cutral Có, que se paraban en el escenario con sus instrumentos, y su look deliberadamente duro. El contenido temático del metal pesado fue durante mucho tiempo objeto de críticas y de cierta tendencia a la discriminación, y no eran muchos los que estaban dispuestos a darle un lugar a esta banda de metaleros.

 

La batería de Carlos Badilla completaba por entonces el grupo, de la que más adelante estaría al mando Juan Bruno Basualto, el hijo de Ariel.

 

“Por la clase de música que tocamos y por las verdades que se dicen no son canciones comerciales que las ponen la radio y pasan. Uno va con la lanza en la mano y dice cosas que a mucha gente no le gusta escuchar”, reconoce Daniel, y es precisamente Lanza en mano el nombre de la gira que los está llevando por el país ahora mismo.

 

Pero lentamente, asegura el bajista, se logró hacer un camino y “los metaleros pesados de la Argentina nos fueron conociendo y todos los años tenemos la posibilidad de descubrir nuevos lugares con nuestra música, de ver cada provincia del pueblo argentino, hasta bien abajo en Tierra del Fuego”.

 

 

Las dos características sobresalientes de la banda son la fortaleza de su sonido y sus letras referenciales de la realidad que se vive en su tierra de origen, incluso con algunos aportes folklóricos.

 

Daniel trae a la charla la amistad de Aonikenk con Rubén Patagonia, cantante y activista argentino con sangre tehuelche y defensor incansable de las causas de los pueblos originarios. “Con Rubén hemos tocado en vivo, hemos grabado juntos. Expresamos lo mismo, él y nosotros llevamos ese mensaje y esa bandera, el mensaje de las bandas metaleras patagónicas también, y haberlo llevado a Buenos Aires a nosotros nos llena de orgullo”, dice Daniel.

 

Hemos logrado el respeto de bandas de metal muy grandes de Argentina, como Horcas, Tren Loco, hemos logrado una amistad y nos respetan como sus pares. Y esto se logró desde tan lejos, desde un pueblito chiquito de la Patagonia -destaca- , por eso nos enorgullece, y saber que sobre todo les estamos abriendo el camino a bandas de aquí del Sur para que tenga un recorrido más fácil”.

 

Como sabemos, la colonización y las campañas militares del siglo XIX se ocuparon en gran medida de exterminar los pueblos autóctonos. El relato oficial, históricamente, ayudó a invisibilizar a las poblaciones indígenas, que hoy siguen en lucha por su identidad, y el reconocimiento de sus derechos y sus tierras. Una forma de lucha es la encarada por Aonikenk, que desde el vamos fue elegido como nombre de la banda “para que la gente reconozca de dónde venimos”. Aonikenk, en tehuelche, significa Hombres del Sur.

 

“Nuestras raíces son nacionales, mi vieja es mapuche, la mamá de Ariel es mapuche, y llevamos el mensaje de nuestros ancestros y su lucha. Pero en nuestros temas hablamos también de una gran cantidad de cosas que pasan en la Argentina, de lo que le pasa a un pibe de un barrio, de cualquier ciudad, cosas muy íntimas de la familia que suceden. Siempre hay un mensaje, sin olvidar nunca de dónde venimos”, asegura el músico, quien también recuerda en la charla su participación en el Festival Homenaje a Omar Carrasco en Neuquén, junto a Todos Tus Muertos, ante más de 3500 personas.

 

Por entonces ya eran una banda instalada dentro de la escena del metal argentino. Apadrinados, a su vez, por el propio Ricardo Iorio, con cuya banda Almafuerte compartieron escenario varias veces. Pero los comienzos fueron duros: “Para contactarnos y tener fechas para tocar escribíamos cartas. Lográbamos tocar, pero era difícil trasladarse a ciertos lugares, nos discriminaban, nos mandaban al fondo de cada pueblo, ¡si era posible afuera del pueblo! -se ríe hoy Daniel-. La mentalidad por suerte ha cambiado, y una banda como la nuestra puede tocar en lugares céntricos. La gente asociaba los recitales de metal con el bardo, y es todo lo contrario; los bardos se arman en otros lugares, no en recitales de metal. Pero como esta música siempre cantaba verdades y buscaba despertar la conciencia de la juventud, nos tildaban de violentos“.

 

Esas épocas quedaron atrás y Aonikenk ahora está en permanente movimiento. En plena Gira Lanza en Mano, recorren ahora localidades de la provincia de Río Negro, y vendrá en el mes de septiembre a Buenos Aires. También, con un gran apoyo de Icarus Music y su propietario, Carlos Zárate, están en plena grabación de su último material, que verá la luz el año próximo.

 

Aonikenk es parte de mi vida, de mi juventud. Tenía 13 años cuando empecé con Ariel con esta locura. Dejé todo por este sueño. Ariel y yo tenemos nuestra familia, nuestra mujer e hijos, y no dejamos nunca de hacer este camino. Porque cuando uno le pone su vida, todo puede ser”, expresa.

 

“Pese a todo, gobierne quien gobierne, uno tiene que seguir peleando, seguir haciendo lo que siente, salir a tocar y ponerle el pecho. Si hacés lo que te gusta, ya ganaste. Cuando subimos al escenario ya ganamos. El fracaso no existe, el fracaso es dejar de hacerlo“, sentencia.

 

Es el mensaje permanente de Aonikenk y es el mensaje que en segundos, cuando Daniel se despide y agradece “de corazón” esta charla, llena el aire de Radio Cantilo con “Hoy más que nunca de pie”, nunca mejor elegido para el cierre de Rock de Adentro.

 

 

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