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Alberto Olmedo, el Rey de la Risa

En marzo de este año se cumplieron 31 años del trágico fallecimiento del "Negro". Mariano Olmedo, su hijo, consideró que era ése el momento para presentar «Olmedo, el Rey de la Risa», su película de ficción-documental.

Alberto Olmedo, el Rey de la Risa - Radio Cantilo

miércoles 23 Oct, 2019

El Rey de la Risa fue Alberto Olmedo. Pero también fue merecedor de otros reinados: el de la “improvisación coherente” -como su propio hijo aclara- el del carisma, el de la picardía, el de la honradez y la transparencia. “Era un hombre que no buscaba la fama ni hacer reír a la fuerza”, define Mariano Olmedo, realizador y director de cine, además de uno de los cinco hijos que tuvo el comediante nacido en la ciudad de Rosario.

En marzo de este año se cumplieron 31 años del trágico fallecimiento del “Negro”, en circunstancias que todo argentino recuerda con claridad. Mariano consideró que era ése el momento para presentar Olmedo, el Rey de la Risa, su película de ficción-documental que ya llevaba un accidentado itinerario en su proceso de creación.

La historia que el director elige contar es un recorrido en la vida del más popular de los actores cómicos argentinos a partir de la ficción, con la niñez y juventud del protagonista en su querida Rosario, y de lo estrictamente documental, con testimonios de actores y actrices que trabajaron con él o que se formaron con Olmedo como referente. El gran cómico fue virtualmente el único que tuvo el don de adueñarse de la televisión a través de sus personajes, y así también sobrevivir décadas después de haberse ido. Claramente, generaciones que no coexistieron con sus programas no desconocen por ello a Olmedo como uno de los íconos del humor y de la TV argentina.

Un par de años atrás, Mariano soñaba con otra película. Pero “los directores no siempre podemos hacer todo lo que se nos ocurre”, explica con aplomo.

“La película arrancó como ficción pero después de un parate extenso de más de un año tuve que reescribir y ver cómo resolvía la situación. Parte de lo que se ve es lo que fue filmado al comienzo, cuando tuve que recrear los años 40 y 50 de la infancia de mi padre en Rosario e incluso recrear cosas de Rosario en el partido de Mar Chiquita. Es lo maravilloso del cine, uno puede irse a cualquier lugar y época, es increíble cómo ha avanzado la tecnología y cómo ayuda mucho a los realizadores. Pero la verdad es que estar en el lugar de los hechos tiene otro encanto. Entonces yo no quería obviar el barrio Pichincha, el monumento a la Bandera… y recrear todo eso con vestuario, con ambientación, vehículos de la época… fue una movida de producción muy grande, a los productores se les fue de las manos y pagamos las consecuencias“, narra.

 

Las consecuencias fueron días de rodaje con el actor Martin Bossi interpretando a Olmedo archivados en el disco rígido de la computadora de Mariano. Un proyecto frustrado que, sin embargo, fue retomado con otra forma poco más de un año después.

“Hace muchos años que estoy en el medio, pero este proyecto fue el puntapié para empezar a dirigir y producir, pude resolverlo y con muy buena aceptación sobre el producto. Ahí está mi película y me da muchas satisfacciones cada vez que la presento”, cuenta con orgullo.

Lo dice porque Olmedo, el Rey de la Risa, lleva meses haciendo un recorrido que traspasó las fronteras de Argentina. Una de las presentaciones más exitosas del film fue en Londres, donde, con apoyo del embajador de nuestro país en Reino Unido, se pusieron a la venta las entradas y horas después se agotaron. A esa primera función asistieron argentinos residentes pero también británicos, que rápidamente asociaron a Olmedo con los perfiles de dos de sus comediantes ingleses más queridos, como Peter Sellers y Benny Hill.

“Imagino que la asociación también venía por la historia que cuenta la película, su infancia humilde y cómo se fue proyectando. Fue una alegría inmensa y una forma de que mi papá volviera a Londres“, resume el director y explica esto último: “En 1981 antes de la guerra de Malvinas mi viejo se fue a Londres a hacer copetes para el programa No Toca Botón, con mi hermano Fernando, Nancy Herrera y otros, y de esa visita quedaron fotos que doné a la Embajada: mi papá vestido de Rucucu en las calles de esa ciudad… Por supuesto que allá pasaba desapercibido, porque en Londres cada uno hace la suya”, se ríe el hijo de Olmedo.

De Inglaterra, saltó hacia el Festival de cine de Punta del Este (Uruguay), donde participó y ganó con el voto del público. Caricias que se fueron sumando para Mariano y que abrieron posibilidades concretas de continuar un recorrido que incluirá países como Portugal, Italia y Canadá, entre otros.

“Todo lo que fue pasando me llena de orgullo, porque además de homenajear a mi viejo es una manera de mostrar un personaje nuestro argentino. Y la historia de cómo un chico pobre con perseverancia y buenas acciones podía llegar lejos“, resume.

“En la película cuento mi punto de vista sobre cómo lo veía yo a mi papá también -añade Olmedo-  más allá de la mirada del público que lo conoce delante de la cámara. Cómo fue su infancia, cómo le costó tanto llegar a ser quien fue, cuando nunca lo buscó ni soñó. Él sabía salir y entrar en cada personaje, se le daba naturalmente”.

De la gran valija de anécdotas que se llevó Mariano en su paso por Rosario -cuando filmó la primera parte de la película- la que pinta un detalle entrañable de Olmedo es la que cuenta que el actor solía nombrar en sus sketchs a un tal Osvaldo Martinez, siempre desde la gastada inocente. “El Olmedo joven que aparece en la película es acróbata, y él y sus amigos vinieron al casting. Cuando los miré a los ojos tuve una comunicación total con ellos, y después supe que eran alumnos de mi papá de la Escuela de Acrobacia de Rosario dirigida por un viejo amigo de mi papá, Osvaldo Martinez. Hoy sigue al frente de la Escuela, y es uno de los que cargaba él cuando actuaba. A todos los personajes él los nombraba con sus nombres reales, porque era como tener cerca a su gente de Rosario. Y también homenajearlos“, cuenta.

Olmedo sin dudas es EL personaje para revisitar y homenajear, y su hijo Mariano lo entendió a la perfección. Hoy trabaja entusiasmado en la difusión, cada vez más fructífera, de su obra y en la dirección de otros proyectos que dará a conocer en breve.

Quien no haya tenido oportunidad de ver Olmedo, el Rey de la Risa, podrá encontrarla en alguna de las plataformas conocidas o muy próximamente en cine.ar, el sitio dedicado a contenidos argentinos. Porque íconos nacionales de todos los tiempos, como éste, tienen pase libre.

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