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¡Feliz cumpleaños Maestro!: Osvaldo Pugliese y el mito de la buena suerte

Nació el 2 de diciembre de 1905 en el barrio porteño de Villa Crespo. Proveniente de una familia de músicos, se transformó con el paso del tiempo en un emblema del tango y además un símbolo de la buena suerte.

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¡Feliz cumpleaños Maestro!: Osvaldo Pugliese y el mito de la buena suerte - Radio Cantilo

lunes 02 Dic, 2019

El gran Osvaldo Pedro Pugliese es una referencia ineludible a la música popular, más específicamente al tango. Destacado a lo largo de toda su carrera, que se extendió por varias décadas, y ligado a su gran pasión como pianista, director y compositor, dejó su huella no solo dentro del género sino que su nombre es sinónimo de respeto en cualquier lugar del mundo en el que haya un escenario.

Proveniente de una familia de músicos, su padre Adolfo fue quien lo ayudó a dar sus primeros pasos gracias a un violín que le regaló de niño y con el que fue a aprender música al Conservatorio Odeón ubicado en el barrio de Villa Crespo. Sin embargo, rápidamente se inclinaría por el piano, instrumento en el que se formó gracias a maestros como Vicente Scaramuzza y Pedro Rubione, que lo ayudaron a transformarse en un músico excelso.

Para los quince años ya formaba parte de un trío, junto al bandoneonista Domingo Faillac y el violinista Alfredo Ferrito, que tocaba en el “Café de la Chancha”. Al poco tiempo Pugliese tenía su oportunidad en los cafés y teatros más conocidos de la Ciudad de Buenos Aires, formando parte de las orquestas de destacados artistas como Francisca Cruz Bernardo – conocida como “Paquita”, la primera bandoneonista mujer del país-, Enrique Pollet, Roberto Firpo o Pedro Maffia.

Aunque el verdadero sueño de Pugliese era formar su propia orquesta, logro que alcanzó pocos años después de la mano del violinista Elvino Vardaro, aunque no resultó como esperaban ya que  luego de la gran repercusión que tuvo su debut en el café Nacional, fracasaron rotundamente en su gira por el país lo que los obligó a tener que vender parte de sus instrumentos para poder regresar a la ciudad. A su retorno integró la orquesta de Alfredo Gobbi y más tarde acompañó a Daniel Héctor Álvarez, Roberto Firpo y Miguel Caló.

A pesar de este obstáculo el “Maestro” volvió a tomar impulso para saltar más alto y lograr alcanzar el éxito definitivo. Con el correr de los años se transformaría en una figura respetada dentro el ambiente, por su forma de ser y, claro está, su talento como compositor y músico.

Se ha destacado también por tocar con grandes figuras que tuvo el tango, como fueron Aníbal Troilo, Amadeo Mandarino, Pedro Laurenz o Miguel Caló. Mientras que por su orquesta pasaron grandes cantores de la talla de Roberto Beltrán, ​Roberto Chanel, Alberto Morán, Jorge Vidal, Jorge Maciel, Miguel Montero, Alfredo Belusi, Adrián Guida y Abel Córdoba.

 

EL NOMBRE DE LA BUENA SUERTE

“Pugliese, Pugliese, Pugliese”, es una de las frases de cabecera que se escuchan con bastante continuidad dentro del ámbito artístico como forma de invocar la “antimufa” o un pedido para que todo salga bien. Se dice que todo comenzó durante un recital de Charly García que debió retrasarse por algunos desperfectos técnicos: El sonido no funcionaba bien hasta que un miembro del equipo intentó hacer una prueba con un disco de Osvaldo Pugliese y todo empezó a funcionar bien de forma mágica.

Los sucesos se conocieron rápidamente dentro del mundo del espectáculo y la cábala comenzó a transformarse en una fija ante cualquier problema o incluso antes de comenzar un espectáculo. Pero la invocación no termina ahí, ya que los artistas no se limitan a poner fotos o repetir tres veces su apellido, sino que existe hasta una estampita propia con oración incluida:

 “Protégenos de todo aquel que no escucha. Ampáranos de la mufa de los que insisten con la patita de pollo nacional. Ayúdanos a entrar en la armonía e ilumínanos para que no sea la desgracia la única acción cooperativa. Llévanos con tu misterio hacia una pasión que no parta los huesos y no nos dejes en silencio mirando un bandoneón sobre una silla”.

La idea de Osvaldo Pugliese como sinónimo de buena suerte comenzó luego de su fallecimiento (25 de julio de 1995, a los 89 años), conjuntamente con la reivindicación que tuvo el tango desde el baile y lo musical.

Para principios de 2000 la sociedad argentina estaba en un punto de quiebre, que llevaría al poco tiempo a uno de los momentos más oscuros de su historia. Dentro de ese contexto de crisis política, económica y social fue que surge la necesidad de construir referentes que no se limiten a lo artístico sino que también fueran políticos, según María Mercedes Liska, autora del libro Sembrando al Viento, El estilo de Osvaldo Pugliese y la construcción de subjetividad desde el interior del tango (2005).

De Pugliese no se recuperó la idea de él como militante comunista, sino que dentro del ámbito del tango se volvió a tener en cuenta su pensamiento acerca de las orquestas cooperativas y el funcionamiento en conjunto de las mismas.

Lo que más sorprende es ver cómo se santifica a una persona ferviente militante del partido comunista, anticlerical y agnóstico, devenido en “San Pugliese”. Es interesante ver las vueltas del caso. Hoy su imagen está connotada con la cultura popular y la religiosidad, dedicada al realismo mágico y otras series de creencias. Le preguntaría a él qué diría acerca de la estampita, creo que se horrorizaría”, asegura Liska.

 

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