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Paladar Pop: “Dirty Computer” de Janelle Monáe

En una nueva entrega de Paladar Pop, Cristian Hendriksen abrió el nuevo disco de la aclamda Janelle. Repasamos el álbum, su contenido político y musical.

Paladar Pop: “Dirty Computer” de Janelle Monáe - Radio Cantilo

martes 08 May, 2018

Este es el primer álbum en el que se aleja del personaje de Cindi Mayweather, que es la protagonista de la serie “Metrópolis”, de la que forman parte sus primeros álbumes de estudio, “Metropolis” (2008), “The Archandroid” (2010) y “The Electric Lady” (2013). Pero si bien se corre del argumento, “Dirty Computer” mantiene esa idea de ser un androide, de la ciencia ficción al servicio del pop y lo político.

“Dirty Computer” es profundamente político porque Janelle Monae va directo al hueso y nos da su visión sobre el arte, la libertad, el sexo, el género, la mujer y cómo es ser afroamericano en Estados Unidos. De hecho, después de una breve introducción, el álbum abre justamente con una cita de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, redactada por Thomas Jefferson y corregida por Benjamín Franklin, que entre otras cosas habla sobre los “derechos inalienables” de las personas, entre ellos, el derecho a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Y esto va a aparecer muy fuerte durante todo el disco y también en la “emotion picture” de 46 minutos que lo complementa. Ahí, por supuesto, hay un juego de palabras que sólo tiene sentido en inglés y la clásica frase de “imágenes en movimiento”, se vuelve “imágenes emocionales”. Esto tiene mucho sentido si uno tiene en cuenta que en una entrevista para YouTube, Monáe dijo que el concepto del disco surgió en “un lugar de enojo” para “ir hacia el amor”.

Dos conceptos fundamentales que van a marcar todo el material son la libertad y el deseoAl comienzo de la película Janelle nos mete en un mundo donde empezaron a llamar computadoras a las personas, y donde uno era “sucio” si se veía diferente o se oponía de cualquier forma a esa especie de mundo totalitario en el cual viven sus personajes.

Así, introduce el concepto de “limpieza” y nos presenta todo un procedimiento con el cual mediante una herramienta llamada “Nevermind” (léase la referencia a la frase idiomática que hace referencia a que algo no es importante) a las computadoras sucias les borraban los recuerdos “y todo eso que las hace especiales” con gases para encaminarlas de nuevo “hacia la luz”. Los encargados de guiarlos en ese proceso se llaman “antorchas”.

Janelle es un androide llamado “Jane 57821” que busca rebelarse frente al régimen represivo junto con sus amantes “Zen” y “Ché”, interpretados por Tessa Thompson y Jayson Aaron. Aparece todo el tiempo una sexualidad libre, relacionada con el concepto de pansexualidad con el que Monáe se siente identificada e hizo público hace poco en una entrevista con la Rolling Stone generando una fuerte repercusión.

En el disco el sexo aparece como identidad y como resistencia frente a la opresión en ese mundo sci-fi distópico. De hecho, en una de las canciones, “Screwed”, que canta con Zoé Kravitz, la hija del legendario Lenny, dice que “si todo es sexo, excepto el sexo, que es poder”, deberíamos preguntarnos con quién nos acostamos. En otro juego de palabras, “Screwed” hace referencia a que el mundo está “jodido”, pero también a que “tengamos sexo”, y aparece la idea de que pasarla bien también es un hecho político, idea que  va en línea con otra cuestión fundamental del disco: el ser mujer

El momento en el que aparece más ese enojo del cual habla Monáe es en “Django Jane”, donde aparece la idea de una“black girl magic”. Es a la vez una respuesta a los haters, pero también marca la cancha en un contexto de empoderamiento femenino,  sobre todo al final, cuando ordena a los hombres que se sienten, aprieten el botón de mudo y dejen a la vagina hacer su monólogo

En ese sentido, aparece la canción “Pynk”, que con un sampleo de la canción del mismo nombre de Aerosmith, pone a la vulva en el centro de todo y presenta al rosa como un color igualador, que está en todos lados; como algo que la llena de orgullo y por eso lo elige y le da igual si los chicos se quedan con el azul, porque ellas tienen el rosa. También hacia el final del disco deja en claro que “siempre está a la izquierda del centro”, que es donde pertenece.

Lo más contundente del disco tal vez lo escuchamos al cierre, en “Americans”, donde se burla de los estereotipos sostenidos por los americanos: “me gusta que mi mujer esté en la cocina, le enseño a mis hijos supersticiones, tengo dos pistolas en la mesita de luz”, a lo que suma en otro pasaje de la canción referencias a la discriminación a las mujeres jóvenes negras: “Hasta que las mujeres no reciban igual salario, hasta que las personas del mismo género puedan ser quienes son, hasta que las personas negras puedan ir a su casa luego un control policial sin ser disparadas en la cabeza, hasta que los pobres blancos tenga la oportunidad de ser exitosos, hasta que los latinos y las latinas no tengan que correr de los muros, esta no es mi América”.

Usando el género Pop, que suele estar asociado a canciones triviales, logra construir un álbum profundamente político donde, a pesar de hacernos bailar todo el tiempo, el mensaje siempre está antes que la forma. Y para cerrar este momento, elegimos la dupla “Screwed” / “Django Jane”, que a pesar de ser dos de las canciones más pegadizas, tienen algunos de los mensajes más contundentes del disco.

No te pierdas Paladar Pop, todos los martes en Amanece Ferpecto. Y si te perdiste la reseña de Janelle, dale Play al reproductor:

 

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