×

Interés General

No Te Va Gustar y el goce de la calma

Algunas reflexiones sobre la banda uruguaya tras la primera noche del año en La Plata.

Exclusivo web
No Te Va Gustar y el goce de la calma - Radio Cantilo

viernes 06 Mar, 2020

En la segunda fila  de músicos se escuchan los vientos y desde el extremo del teatro se ve el sombrero de Denis. Escuchame más que nunca, no soy tu segunda opción, canta Emiliano mientras el público estalla en aplausos, a dos canciones de haber iniciado el primer concierto en el teatro Coliseo Podestá de La Plata. Los esperan muchas fechas, todas agotadas.

No Te Va Gustar tiene nueve discos de estudio, más de cien canciones, 25 años de camino y una historia de altos y bajos digna de un libro charrúa con ADN y capítulos emocionantes en la Argentina. Uno de los momentos más dolorosos de la banda fue la muerte del tecladista Marcel Curuchet, el pianista que sufrió un accidente de moto en Estados Unidos. De alguna manera la muerte de “Curucha” llevó a la banda a otros lugares, experiencias y maduración. La presencia del músico está siempre en “A las nueve”, la canción que procesó su partida y emociona al público en cada show.

La gira “Otras canciones” llevó al plano acústico y situación de living un repertorio de canciones que fueron completamente reversionadas, y otras que tuvieron lugar en esta propuesta luego de mucho tiempo sin ser tocadas. Durante el primer show en La Plata, Emiliano cuenta que “Hace un sueño” fue escrita para su hijo cuando tenía un año, “No necesito nada” a una novia de hace mucho tiempo atrás, y “Una triste melodía” a la misma novia, pero en una estadío de la pareja evidentemente diferente.

Mientas suenan algunos clásicos como “Angel con campera” o “Verte reír”, los músicos van haciendo sus solos para demostrar, y vaya si lo hacen. Vale siempre la mención especial para la gran ejecución de Diego Bartaburu en batería y Pablo Coniberti en guitarra.

“Ilegal” pone a la noche color verde, y canta a favor del aborto legal. Al cierre de la canción Emiliano suelta un “este año”, que el público acompaña con aplausos y cánticos. El repertorio logra condensar en dos horas las dos décadas de trabajo, con canciones de todos los discos y de todos los palos, alcanzando momentos de intimidad sonora y cierto goce en la calma. Al final, daría la sensación de estar viendo una banda que está gozando de la calma, y no deja la puerta cerrada.

Publicidad

LEETE TAMBIÉN...