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Le encontró el agujero al mate: Puño y letra

El arte de filetear, y la historia de Darío protagonizó un nuevo capítulo de la sección de Cuchi Calderón.

Le encontró el agujero al mate: Puño y letra - Radio Cantilo

martes 13 Nov, 2018

Darío estaba concentrado, no quería que esa, su primera experiencia pintando letras, se eche a perder por ser disperso. La verdad es que era muy distraído, excepto cuando pintaba o cuando dibujaba. Lo había copiado de su abuelo. Cuando se ponía a pintar, el tiempo quedaba en pausa. Los clientes, entraban al local y preguntaban por bombas de agua, amortiguadores, válvulas, ópticas y faros antinieblas. En esa época, principio de los 90, los faros antiniebla estaban de moda. Cada tanto los más curiosos miraban, intentaban descifrar que pintaba Darío en el local de su familia. La leyenda era simple decía “Respuestos PRADO” y el estaba conforme con el resultado.

Si fuera una biografía, este el punto cero donde podemos ver donde nace una pasión. Claro que el protagonista no lo sabría hasta mucho tiempo después. ¿Cómo sabemos cuando nace un oficio? ¿Cuándo se detecta?

Esta ahí siempre y unas válvulas, unos resortes, un “motor” en algún momento lo despierta? Eran tiempos duros, tiempo de trabajar para Dario y la familia. Guardar en carpetas infinitas sus dibujos, sus letras y sus ideas.

Su padre, siempre en el rubro, abrió un taller mecánico y el motor de la familia comenzó a ser ese. A desarmar y armar autos, a cuidar las manos hasta donde se pueda, a volver a los dibujos cada tanto sin marcar los papeles con grasa.

El primer intento fue en Bellas artes. Después la explosión del país. Y la vuelta al taller. Primera hija junto a su compañera de toda la vida. Acercameinto al barrio, a la estética del laburante y una pregunta girando: “¿Y si vuelvo a dibujar?”.

Darío se lo preguntó a su familia, pero también se lo pregunto a su viejo, el mecánico. Le pregunto por el oficio, por la vocación. El padre le dijo una frase que aún resuena cuando comienza cada trabajo de fileteador. Como obrero del pincel como gusta definirse. “Yo no sé si tiene sentido, pero para mi el oficio, la pasión, tiene que ver con el motor. En eso, supongo, nos parecemos”.

No estaba hablando como mecánico, o tal vez si, pero no pudo haber mejor metáfora. Algo en Darío se había encendido y ya nunca iba a pararlo. Por que los motores y las pasiones están ahí esperando a ser encendidos. El capitulo de hoy se llama PUÑO Y LETRA y nuestro Protagonista es Darío Prado.

 

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