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La vida después de la cuarentena: ¿Te estás preparando para lo que viene?

El encierro modificó nuestros comportamientos, hábitos cotidianos y la manera de relacionarnos con el entorno. ¿Pensás que podrás afrontar el regreso a la vida social sin sufrir sus consecuencias?

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La vida después de la cuarentena: ¿Te estás preparando para lo que viene? - Radio Cantilo

viernes 05 Jun, 2020

“No hay nada como el hogar”, solemos escuchar a lo largo de nuestra vida como expresión para referirse a ese sitio en el que podemos ser nosotros mismos, donde nos sentimos seguros del mundo exterior o encontramos el espacio adecuado para pausar la vida y dar rienda suelta a nuestros deseos más profundos.

Sin embargo, esta vez fue el mundo el que nos puso en pausa a nosotros y desde hace muchísimos días ya (hemos perdido la cuenta a estas alturas), el aislamiento social, preventivo y obligatorio ha modificado todo esto por completo haciéndonos sentir como si estuviéramos “presos en casa”. Claro está que esta situación es excepcional (o al menos eso suponemos) y entendemos que se trata de la única manera de enfrentar un virus que –hasta este momento- no tiene cura alguna.

A diario soñamos con ese instante en el que nos digan que todo terminó y que todo volverá a ser relativamente como era antes. Pero, ¿estaremos preparados para enfrentar el regreso a la vida social después de tantos días de encierro, en los que en muchos casos convivimos solamente con nuestros pensamientos y el único modo de contactarnos con el mundo exterior es a través de una pantalla? ¿Quién puede asegurarnos que el miedo no nos vencerá al momento de pensar siquiera en asistir a un evento social, donde se reúna un gran número de personas? ¿Es posible que nuestra relación con los dispositivos pueda perjudicarnos cuando volvamos a estar con nuestros seres queridos?

Como señala Emmanuel Alberio, licenciado en psicología de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), está claro que algo en la cotidianeidad ha cambiado, lo que nos genera angustia e incertidumbre. “La angustia es un sentimiento humano totalmente necesario, el punto es como cada ser singular la lleva, la expresa, la transita y hace algo con eso. Es un terreno donde las frases no sirven y las recetas tampoco, cada ser es único y puede hacer algo con eso. En cuanto a la virtualidad podemos destacar que hay personas que encontraron herramientas virtuales con las que pueden trabajar y poder llevar el alimento a sus hogares, y otras que no. También podemos marcar que es una herramienta de comunicación que nos permite ver a nuestros seres queridos, no es lo mismo que lo presencial pero es algo. Quiero remarcar este algo porque es ‘algo que al menos se puede’ y depende de cómo se use. Escuchar la voz, ver a un familiar o amigo, hablar… significa que hay alguien del otro lado, sobre todo un ser querido”.

Asimismo sostiene: “hay que ver si esto que está pasando es un punto y seguido o un punto y aparte. Es decir, va a depender de cada ser individual y cada sociedad, y como resignifica esto y le da valor a otras cosas que antes no. Hoy un mate, un abrazo, un beso, una reunión con familiares y amigos valen mucho más y eso no se compra. Será cuestión de ir transitando y viviendo la vuelta””.

Por su parte, la profesora y licenciada en Psicología de la UNLP, María Carolina D’Agostino Mariani, reflexiona sobre el hecho que “hemos tenido que duelar la vida a la que estábamos acostumbrados y buscar ‘alternativas’ que nos permitieran reencontrarnos con algo de eso que ya no está. La tecnología pasó a ser una forma de hacer lazo con el otro. Se buscaron opciones de saludo para no tener contacto con la otra persona, el mate ya no es un momento para compartir, etc. La pregunta que nos vamos haciendo es en relación a cómo va a ser ese ‘retorno’ a la vida como alguna vez la vivimos. No cabe la menor duda que será diferente. Se abre un interrogante al pensar esa vuelta a la ‘”normalidad’, podemos aventurarnos a decir que no será del todo nuevo porque siempre algo de lo anterior queda, pero cada uno hará lo que pueda a la hora de reencontrarse con el otro. ¿Cómo será ese primer abrazo? ¿Cómo será ese retorno al trabajo? ¿Cómo será esa primer reunión con familiares o amigos?”.

 

Alerta hipocondríacos

 

Está claro que nuestra relación con el mundo exterior ha cambiado y, definitivamente, nos llevará algún tiempo hasta volver a sentirnos en comodidad con el mundo exterior. Sin embargo, varios psicólogos comenzaron a alertar acerca de los trastornos que esta pandemia dejará tras su paso.

Tal es el caso de la profesora, psicóloga y psicoterapeuta Samantha González Nava, directora de Bienestar y Consejería del Instituto Tecnológico de Monterrey, quien asegura que el encierro prolongado por un largo periodo podría, de repente, desencadenar algún tipo de fobia con el mundo exterior, algo que no resulta ilógico si se piensa en el hecho que nuestra mente se acostumbró a pensar en el afuera como un lugar peligroso para la salud humana.

Para la especialista existe una alta probabilidad que existan numerosos casos post traumáticos, aunque aclara que esto puede variar de acuerdo a las condiciones en las que cada uno de nosotros haya afrontado el confinamiento.

“Cada uno deberá marcar su propio ritmo y ser más conscientes respecto a la importancia de continuar y preservar las medidas básicas de higiene, la incorporación será paulatina y eso nos permitirá adaptarnos e ir disminuyendo el miedo, la gente volverá a una realidad distinta y eso toma tiempo”, sostuvo en un artículo publicado en la web del Tecnológico de Monterrey.

 

La realidad que se avecina

 

Si bien todavía es una incógnita aventurarnos a pensar en cómo serán realmente nuestros días cuando la cuarentena se termine oficialmente en todo el país, algunos ya comenzaron a vislumbrar algunas características posibles. Según un informe divulgado recientemente por la consultora Opinno llamado “Restart: 10 Post Covid-19 Trends”, hay ciertos factores que marcarán el pulso de nuestra cotidianeidad.

La “claustrofobia social”, por ejemplo, será el miedo generalizado al contagio que determinará las experiencias con los demás, sobre todo pensando en lo relativo al consumo y el ocio. Según el informe se evitará el contacto físico, las aglomeraciones y los espacios cerrados con alta concurrencia.

También destaca la “Alargolescencia programada”. El Covid-19 demostró que nuestra economía es mucho más frágil de lo que pensábamos, por lo que a la hora de consumir lo pensaremos dos veces. En ese plano recobrará fuerza la costumbre reparar los objetos hasta el máximo de sus posibilidades antes de pensar siquiera en desecharlos y reemplazarlos por otros nuevos. Según esta consultora, “crecerá la vida low-cost”.

Por contrapartida destacan la dosificación de los actos sociales y aseguran que les daremos mucho más valor que antes, entendiendo que vale la pena aprovechar cada uno de los minutos que podemos compartir con nuestros seres queridos.

Está claro que todavía falta mucho para ganar la batalla contra el coronavirus, aunque no está mal comenzar a pensar en cómo serán nuestros día futuros, entendiendo que ya nada volverá a ser como antes.

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