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La Ciencia tras bambalinas: ¿cómo se construye un “Paper”?

Volvé a escuchar la columna completa en la que Lucas Martí te brinda detalles acerca de las investigaciones más curiosas y algunos escándalos dentro de la comunidad científica.

La Ciencia tras bambalinas: ¿cómo se construye un “Paper”? - Radio Cantilo

viernes 15 Nov, 2019

 

Publica o perece

¿Cómo se generan los papers científicos? ¿por qué el sistema te pide continuamente que publiques material nuevo? ¿Cuáles son las presiones o exigencias? ¿A qué mercado apuntan?

Se sabe que el inglés es el idioma de la ciencia y que cada artículo debe cumplir con el perfil de la revista científica a la que esté destinado. Claro que no todas las revistas van a tomar los artículos para publicarlos así como así, de hecho la reputación de las mismas depende de la calidad de los trabajos o los contenidos que abarca.

El editor es quien tiene la última palabra siempre, es quien asegura que no aparezca cualquier cosa publicada (aunque no siempre funciona esto) y permite que haya una “mejor ciencia”.

La ciencia tiene una actitud de buscar la verdad, pero no se mueve de acuerdo a un trabajo. Cada uno tiene su importancia, pero lo que se busca es generar un consenso entre ese y otros trabajos que traten la misma temática.

 

El escándalo Sokal

“La crítica posmoderna de la ciencia sostiene que los hechos, la verdad y la evidencia son meras construcciones sociales”.

Alan Sokal publicó un trabajo llamado “Trasgredir los límites: hacia una hermenéutica transformadora de la gravedad cuántica”, que desde el título presentaba complejidades a la hora de interpretarlo. En realidad, lo que Sokal había hecho era publicar un trabajo con palabras complejas pero lleno de estupideces. El objetivo fue exponer la debilidad del postmodernismo y demostrar que en el mundo de las revistas científicas también hay chantas.

 

El superhombre desacreditado

Yoshitaka Fujii, anestesista, llegó a publicar unos siete u ocho trabajos por año durante 20 años, algo que llamó la atención de más de uno ya que al trabajar con pacientes es muy difícil alcanzar esa meta en un periodo tan corto de tiempo.

Al coincidir muchos de los datos entre sí que presentaban los trabajos de Fujii, 26 editores de revistas pidieron a las universidades afiliadas con este científico que les aporten los datos de cada investigación. Sin embargo, la mayoría de ellas se negaron por no tenerlos. A la actualidad, de 200 trabajos 193 ya fueron desacreditados.

 

“Miente miente…”

Helen Wilson, una supuesta científica creada por tres investigadores de nombre Helen Pluckrose, James Lindsay y Peter Boghossian, produjeron 20 artículos extravagantes e intencionalmente erróneos de los cuales siete fueron aceptados en revistas académicas, aunque no llegaron a ser publicados por diferentes motivos.

“Tenemos buenas razones para creer que si simplemente te apropias de la literatura existente de la manera correcta y siempre parece haber una cita, puedes decir casi cualquier cosa políticamente a la moda”, dijeron estos tres investigadores.

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