Entrevistas

Hinde Pomeraniec eligió la música para su funeral

La escritora, especialista en periodismo internacional, editora y jefa de sección en Infobae pasó por Una Clínica de Todo y eligió la música para su funeral.

Hinde Pomeraniec eligió la música para su funeral - Radio Cantilo

jueves 18 Jul, 2019

Flavia Pittella: Estuviste de nuevo en Rusia ¿Cómo es tu historia con Rusia?

Hinde Pomeraniec: Trabajé muchos años en cultura, como veinte años, y en algún momento mi carrera dio un giro y el diario decidió que ya o iba a hacer más cultura, y me iba a dedicar a política internacional. Lo que en su momento fue recibido para mí como un “me cortaron las piernas”, terminó siendo un enriquecimiento. Desde que llegué a trabajar en política internacional uno de los temas en los que me sumergí tenía que ver con Rusia y la ex esfera soviética, porque mi familia viene toda de Europa del Este, vengo de una casa con un viejo comunista (que sigue siendo comunista), y de ponerme a estudiar me puse a estudiar con aquello que tengo más identificación. A partir de ahí seguí todo el gobierno de Putín, y en 2009 publico el libro “Rusos”, que es el segundo libro mío. Ese libro se publicó cuando se cumplían diez años de Putín en el poder, y cuando me di cuenta que se cumplían veinte años de su poder, le propuse hacer el segundo a la editorial y bueno, salió. Acabo de volver, hacer quince días, de estar de nuevo por allá, y el cambio es impresionante. Llegaron esos cambios también para los rusos. Hoy en día hay determinadas cosas que por lo menos entre las grandes capitales se comparten.

FP: ¿Cuál fue el cambio más radical que ves, y la permanencia?

HP: Yo había estado en su momento en un invierno y en verano, por lo que conocía vida cotidiana en el frío y en el calor. Lo que ahora que permanece es una algidez, si lo podemos llamar así, de un imperio que no se siente reconocido por el mundo. Eso se mantiene incluso entre la población. Cambió un poco, pero porque cualquier turista que tenga un celular ya no necesita que le diga dónde queda una calle, cosa que en su momento me hacía llorar porque una no imaginaría que no podrías encontrar a una persona que se solidarice. La diferencia con el otro era algo muy marcado. Pero esta vez lo noté diferente. Claramente Moscú se convirtió en algo totalmente planificada, y (te voy a decir un término tremendo) desarrollada totalmente. Una ciudad comodísima, con una red de servicio público maravilloso, que es enorme, y fue algo muy impresionante. Posiblemente a base de represión, pero me encontré con una ciudad limpia, habitable, con muchas más calles peatonales que antes y en buenas condiciones. Todo eso no tenía nada que ver con los restos de sovietismo de su entonces. Ahora aparece como parte de una moda, con cadenas de comida que te reciben con estética soviética, pero con una modernidad del día a día que impresiona. Ahora, las contrvesiones allí…si estás fumando al lado de un lugar que no podes, vas preso.  A un turista se le puede pasar, a un local, no es que te llevan y torturan, pero te llevan.

FP: Esto que contás de Rusia, esa sensación de que el “progreso” siempre tiene que venir de la mano del totalitarismo, de los estados unipersonales como Trump, o Putin, o Bolsonaro. Los llamamos, los ponemos ahí para ordenarnos. ¿Cómo ves esto a nivel mundial?

HP: Es algo que muchos nos preguntamos, pero pocos nos animamos a contestarse. Aprendimos desde siempre que no hay nada como la libertad. También aprendimos que mi libertad debería limitarse cuando molestamos al otro. Nos ha pasado en la Argentina, y esa discusión la hemos tenido muchas veces. Yo no justifico los totalitarismos, pero hago una especie de descripción. Lo que puedo decir como persona y como turista disfruté haberme desplazado en esa ciudad, la limpieza, el orden. Hay algo que tiene que tener con la anomia. Hay algo con lo que no pudimos terminar, que es esa necesidad de poner los límites uno y no pensar en los límites comunitarios. Luego del 2001, y los años de Kirchnerismo, donde celebramos esa libertad como algo fundamental, pero si observas países que admiramos, vemos que no podemos hacer cualquier cosa en la calle, y nadie va a decir que son anti democráticos o autoritarios, mientras tanto, incluso en los gobiernos conservadores, podemos seguir hablando de gobiernos democráticos. El tema es dentro de la ley. Tenemos que tener códigos de convivencia porque tenemos que vivir todos juntos. Ahora nos toca pensar qué pasó para que las mayorías estén eligiendo lo que está eligiendo. Porque ni Putin, Trump, en Italia, Israel, Francia, ni que hablar Bolsonaro, que no se puede comparar a la Argentina. Pero que el mundo nos estamos moviendo a la derecha, lo estamos viendo todo. Y cuánto de todo esto es preocupante, no lo sabemos, aunque Bolsonaro sí es preocupante. Pero todavía nos movemos dentro del voto.

No te pierdas la nota completa con Hinde en Una Clínica de Todo.

 

Publicidad

LEETE TAMBIÉN...