×

Interés General

Harry y los niños del sótano

Reviví esta historia teñida de tragedia de la mano de Rodrigo García Ferreyra.

Harry y los niños del sótano - Radio Cantilo

martes 02 Jun, 2020

Harry nació en 1962 y a los cinco años se mudó a una granja con su familia. Lo que no sabían era que aquel lugar se convertiría en la mayor de sus pesadillas. Sus padres eran muy religiosos. Él, además de violento, solía ausentarse del hogar. Ella, por su parte, tenía una frialdad poca veces vista. Juntos habían formado una familia con seis hijos y la Biblia era el elemento que los unía: usaban los escritos para castigar a los niños y todo lo que decían aquellas líneas se profesaba en esa casa que poco tenía de hogar.

A ese conflicto familiar se le sumó la atmósfera densa que envolvía a la casa. Y comenzaron a culpar de Harry de eso. La actividad empezó con ruidos extraños, que el niño pensaba que eran provocados por alguien de la familia. Pero luego se intensificó y él ya no quería salir de su habitación. Posteriormente comenzaron las voces, que lo llamaban para jugar en el sótano. Eran voces de pequeños, como él. Un día, en medio de los golpes, una puerta se abrió y él logró ver a una niña que parecía muerta. Cuando le contó a su madre, ella lo encerró en el sitio más oscuro de la casa: el sótano.

Pasó horas pidiendo auxilio, rogando que lo dejaran salir. En el medio de aquella oscuridad las voces volvieron y tres niños lo rodearon. Harry pensó en ese momento que posiblemente tenían algo que ver con el pozo que había en la casa. Al tiempo logró salir y volvió a hablar con la madre. Ella volvió a enojarse y buscó la Biblia para castigarlo por mentiroso y por haberse dejado seducir por el Diablo.

Las experiencias siguieron por largos años. Eran tan intensas que Harry, con tan solo nueve años, pensaba en quitarse la vida como única salida. Cierto día comenzó a caminar por la casa y de repente cayó en un sueño. Se vio rodeado de una niebla blanca y volvieron a aparecer esos niños del sótano, quienes le prometieron que se encargarían de su madre. Tiempo después, él se quedó dormido y tuvo un sueño perturbador con ella. Cuando su padre lo despertó, lo supo: su mamá estaba muerta. Su corazón había dejado de latir a los 36 años.

Los niños del sótano habían cumplido con su palabra. Esa fue la primera noche en mucho tiempo que Harry pudo dormir. Un peso de años se había ido y la pesadilla se había terminado. Pero los interrogantes en torno a esos pequeños siempre lo acompañarán.

 

Publicidad

LEETE TAMBIÉN...