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El peor día en la vida de Clapton, 29 años después

Se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento de su hijo Conor, quien cayó al vacío desde un edificio de Nueva York cuando tenía apenas cuatro años de edad. Su partida transformó por completo la esencia del artista.

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El peor día en la vida de Clapton, 29 años después - Radio Cantilo

viernes 20 Mar, 2020

La historia comienza en 1985, cuando Eric Clapton conoce a Lory Del Santo, una modelo y actriz italiana con quien coincidió en una cena en Milán, mientras el cantante se encontraba de gira por Europa. La atracción fue inmediata por lo que, desde ese momento, entablaron una relación con muchos altibajos que se destacó más por la aparición de ella en las columnas de chismes de los periódicos y revistas, que por el amor que se pregonaban.

Tras algunos meses de una relación que bien podría catalogarse como ecléctica, dados las idas y vueltas constantes que mantenían, Del Santo quedó embarazada. En ese momento la noticia no le cayó nada bien a Clapton, ya que prefería seguir con su estilo de vida desbocado en el que –de tanto en tanto- recaía en los excesos (alcohol, fundamentalmente, y drogas).

A pesar de esto, Clapton decidió seguir adelante y hacerse cargo de su parte. Sin embargo su miedo estaba fundado en el hecho que acababa de salir de rehabilitación y consideraba que era necesario “tomar las riendas de su vida nuevamente” antes de poder adentrarse en la paternidad.

El 21 de agosto de 1986 nacía Conor Clapton, el hijo de ambos que transformó por completo la vida del músico, volviéndolo una persona más cautelosa y cuidadosa de sí misma. La pareja se mudó a una casa de campo en Inglaterra en donde pasaron dos años muy felices.

Pero al poco tiempo, cuando Conor tenía apenas tres años, Eric y Lory se separaron, Ella se volvió a Italia con su hijo y él quedó devastado, lo que culminó en una recaída en el alcoholismo y su posterior tratamiento en un centro de rehabilitación.

Al salir, Clapton había decidido que finalmente sería el momento de recuperar su vida, lo que –claramente- incluía retomar la relación con su hijo que en ese momento tenía tres años y medio.

El plan comenzó con visitas periódicas, cada vez que podía. A fin de recomponer el vínculo, su ex esposa Lory entendió que era necesario que el pequeño pasara más tiempo con su padre. Fue por esto que en marzo de 1991 aceptó la invitación que Eric le hizo para pasar unas vacaciones en Nueva York y estar juntos en las Pascuas juntos, nuevamente, como una familia.

Para Eric, Lory y Conor de cuatro años de edad, el 19 de marzo de 1991 significó la fecha en la que todo parecía volver a la normalidad. El músico llevó a su hijo al circo en el Coliseo Nassau de Long Island y disfrutaron juntos del día “más feliz de sus vidas”, como lo definiría tiempo después la propia Del Santo en una entrevista.

“Cuando regresaron al departamento, mientras Conor charlaba entusiasmado sobre los payasos y elefantes, Eric le dijo a Lory que, de ahora en adelante, tenía la intención de ser un padre apropiado”, relata el escritor Philip Norman en la biografía “Slowhand: The Life and Music of Eric Clapton”.

El día siguiente los esperaba con muchos más planes ideados por el propio Clapton, quien había quedado con su ex mujer en llevar al niño al zoológico del Bronx y pasar la tarde juntos.

Pero la mañana del 20 de marzo de 1991 no fue precisamente lo que imaginaban.

En su libro, Norman describe los sucesos que tuvieron lugar dicha mañana: “mientras madre e hijo esperaban a que Clapton recogiera a Conor del departamento, llegó un conserje para limpiar las ventanas. Lory estaba en el baño y el niño estaba bajo el cuidado de una niñera, pero avanzando en un estado de gran emoción, impaciente por ver a su papá de nuevo. El conserje había estado trabajando en las ventanas en voladizo de la sala de estar, una de las cuales todavía estaba abierta. Lory llamó a la niñera para que cuidara a Conor pero antes de que ella pudiera reaccionar, Conor se lanzó hacia ella y cayó al vacío”.

Sin darse cuenta del peligro que significaba, el pequeño Conor se subió a la ventana y terminó cayendo desde el piso 53. Cuando Lory llamó a Eric para comunicarle la noticia, él solo atinó a decir “¿estás segura?”.

“Cualquiera que sea el daño físico que sufrió Conor en la caída, cuando lo vi, habían restaurado su cuerpo todo lo que pudieron.  Recuerdo haber mirado su hermoso rostro en reposo y pensar:’ Este no es mi hijo. Se parece un poco a él, pero ya se ha ido”, expresaría años después el músico en su biografía.

Tras el funeral Clapton se recluyó en su casa ubicada en las afueras de Londres, donde permaneció aislado del mundo durante meses. Según confesó, su primera reacción fue negarse a todo lo que sucedía, aunque pronto se dio cuenta que la única manera de sobrellevar lo sucedido era enfrentándose a su sufrimiento reprimido.

La casa donde Clapton se refugió tras la pérdida de su hijo.

Tiempo después comenzó a hacer terapia, a frecuentar las reuniones de Alcohólicos Anónimos y, fundamentalmente, a exteriorizar su dolor el cual quedaría plasmado en la canción “Tears in Heaven”. También recibió el apoyo de innumerables artistas como Keith Richards, George Harrison, Phil Collins, entre otros, que lo ayudaron a atravesar el profundo dolor que sentía.

Si pude atravesar esto y mantenerme sobrio, cualquiera puede. No había una mejor manera de honrar la memoria de mi hijo”, diría Clapton tiempo después, una vez recuperado de su alcoholismo.

Poco más de un año y medio después, Clapton grabó el MTV Unplugged que incluye la canción en honor a Conor. El disco ganó seis premios Grammys en 1993, entre ellos el de álbum y canción del año justamente por “Tears in Heaven”.

El cuerpo de Conor permanece sepultado en Ripley, Surrey, el lugar de nacimiento de Eric Clapton.

 

 

¿Sabrías mi nombre si te viese en el cielo? ¿Sería lo mismo si te viese en el cielo? Debo ser fuerte y seguir adelante, porque sé que no encajo aquí en el cielo. ¿Me tomarías de la mano si te viese en el cielo? ¿Me ayudarías a mantenerme en pie si te viese en el cielo? Encontraré mi camino cruzando la noche y el día, porque sé que no puedo quedarme aquí en el cielo. El tiempo puede hacerte caer, el tiempo puede hacer que te arrodilles, el tiempo puede romperte el corazón, tenerte suplicando por favor, suplicando por favor. Más allá de la puerta, hay paz, estoy seguro, y sé que no habrá más lágrimas en el cielo. ¿Sabrías mi nombre si te viese en el cielo? ¿Sería lo mismo si te viese en el cielo? Debo ser fuerte y seguir adelante, porque sé que no encajo aquí en el cielo.

Fragmento de “Tears in Heaven”.

 

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