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El longboard es cosa de chicas

Valeria Kechichian rompe con stereotipos gracias a Longboard Girls Club, un grupo de chicas skaters que crece en todas partes del mundo.

El longboard es cosa de chicas - Radio Cantilo

miércoles 11 Dic, 2019

“Empezamos hace diez años, porque éramos muy pocas mujeres patinando en el mundo y queríamos crear espacios para animarnos a hacerlo. Creamos un video, que ahora es muy común ver chicas patinando, pero en ese momento resonó en todo el mundo. Ahora tenemos 70 clubes en 60 países”. Pasó por el aire de Bien Warrior Valeria Kechichuan, directora de Lonboarg girls club y nos contó todo sobre un proyecto que vino a patear algunas puertas de inclusión para las mujeres.

Ayelén: En general está muy asociado para nosotras el skate a lo sexy o seductor y no tiene nada que ver con lo que hacen ustedes ¿no?

Valeria: Si, trabajamos mucho en cambiar ese imaginario de la chica sexy en bikini sosteniendo una tabla sin usar nunca. Lo cambiamos mujeres, chicas trans y no binaries. Lo hicimos con personas de todos los cuerpos, sexualidades o etnias, y sin discriminar a nadie.

Ayelén: ¿Han llegado a competir incluso con varones?

Valeria: Siempre digo que necesitamos un par de años para ponernos a tiro, porque llevábamos muchos años de retraso. Pero ahora tenemos niñas que están creciendo con esas mujeres que compiten como referentes que ya no son esa chica linda sosteniendo la tabla y no haciendo nada, y eso está buenísimo.

Paula: ¿Cuáles han sido las dificultades en el camino?

Valeria: Al principio nos apoyaban, hasta que todo se tornó más serio. De pronto le estábamos dando un poder a la mujer real, que no venía en el sentido que la industria quería, y no les hizo mucha gracia. Siempre cuento la anécdota de la industria más grande en esto que me dijo “es muy lindo lo que haces, pero no te vamos a apoyar jamás”.

 

Ayelén: También sos directora de una ONG que se vincula en distintas partes del mundo. ¿Cuál es el rol que puede tener lo que ustedes hacen?

Valeria: Queríamos llevarlo a comunidades mucho más vulnerables, a países de todo el mundo. Poder llevar esta alegría y empoderamiento a niñas y regiones que la estaban pasando muy muy mal. Con el tiempo lo estamos llevando a procesos educativos, siempre relacionado con el skate, que es de donde nosotras venimos. Ayudamos con la herramienta que tenemos a quienes más lo necesitan.

Pienso que todas las religiones son opresivas para con la mujer, pero en zonas islámicas muy fuertes, con niñas donde madres y padres piensan que están locas, las hemos ayudado a romper con ciertos comandos sociales y a liberarse. Y no solo por el empoderamiento de las niñas, sino como cambia la cosmovisión. Hablamos de sociedades con casos que nosotras no podemos ni imaginar. Hacer un trabajo donde cambie la visión es súper poderoso.

 

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