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Interés General

El infierno de Conneticut

Conocé la historia de la familia Snedeker.

El infierno de Conneticut - Radio Cantilo

miércoles 08 Jul, 2020

Carmen y Al Snedeker tenían una familia que comenzó a desmoronarse cuando Matt, uno de sus hijos, fue diagnosticado con cáncer. Apenas seis meses de vida le pronosticaban los médicos y le recomendaron que realizara un tratamiento en el estado de Conneticut, por lo que se mudaron hasta allí.

La casa que alquilaron quedaba cerca del hospital y estaba a un precio más que accesible, así que no lo dudaron ni un instante. Lo que no sabían es que anteriormente aquella edificación había sido una funeraria. Casi de inmediato comenzaron los sucesos extraños: mientras la mujer limpiaba, vio cómo el agua se transformó en lo que parecía sangre.

Los hermanos varones decidieron instalarse en el sótano de la casa, para gozar de cierta intimidad e independencia de sus padres. Aquel lugar, en el que Matt se había sentido observado la primera vez que lo pisó, había funcionado previamente como una morgue en los años de la funeraria. Pronto dejaron de dormir, cuando las apariciones empezaron a manifestarse. Alertaron a sus padres, pero la crítica situación familiar hizo que los ignoraran. Con el paso del tiempo, Carmen comenzó a sospechar que la enfermedad de Matt lo había afectado mentalmente.

Los chicos continuaron durmiendo en el sótano y optaron por hacerlo con la luz encendida. Pero cuando su padre se dio cuenta, quitó todos los focos del lugar. Aunque le imploraron que no lo hiciera, porque eso mantenía alejadas a las sombras, el hombre no los escuchó. Los fenómenos extraños fueron en aumento y la familia comenzó a sufrir múltiples ataques, por lo que decidieron buscar ayuda y llamaron a los Warren.

Los investigadores se instalaron allí por algunas semanas y llegaron a una conclusión: el lugar tenía demonios y muchos espíritus que eran presa de una actividad mayor. Algo había disparado esa situación, por lo que fueron un poco más allá en su búsqueda y se encontraron con que se había realizado una necromancia con los cuerpos de los difuntos, que se manifestaban pidiendo ayuda.

Tras descubrir eso, se realizó un exorcismo en la casa que fue un éxito. El lugar cambió por completo y las energías se tranquilizaron. La familia, una vez superado aquello, pudo mudarse con la certeza de que ningún espíritu los seguiría. Y el cáncer de Matt no volvió a aparecer.

 

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