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Interés General

El demonio asesino de Brookfield

Conocé la historia de posesión que conmovió a la sociedad estadounidense a comienzos de los 80.

El demonio asesino de Brookfield - Radio Cantilo

martes 14 Jul, 2020

En 1981 tuvo lugar un asesinato que conmocionó a la ciudad de Brookfield. El origen de aquel hecho fatídico era lo que más perturbaba a la población: el crimen lo había cometido una persona poseída. La pesadilla comenzó, precisamente, con pesadillas. Un año antes, un niño de 11 años se despertó gritando porque se había hecho presente ante él una figura demoníaca. A esto lo acompañó, tiempo después, una serie de acontecimientos que revolucionaron su casa.

El niño fue cambiando su comportamiento y las pesadillas fueron empeorando. Mientras dormía, el cuerpo se le llenaba de rasguños y moretones. La bestia seguía apareciendo durante sus sueños hasta que un día comenzó a verlo en plena luz del día. La familia, desesperada, fue en busca de un cura que bendijera la casa, pero aquello molestó a la entidad. Y los ataques, claro, empezaron a volverse más violentos: las visiones del pequeño aumentaron, los sonidos en el ático se volvieron insoportables y el pobre chico ya ni siquiera podía conciliar el sueño porque su cuerpo se manifestaba de maneras incontrolables.

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La familia nuevamente fue en busca de ayuda. Pero esta vez optaron por llamar a los Warren, quienes llegaron a la conclusión de que el niño debía ser exorcizado. Cuatro sacerdotes le realizaron tres exorcismos. En uno de ellos le pidieron al demonio que dijera su nombre. No lo hizo, pero les dijo que eran 43 los que habitan en el cuerpo del chico. El primero fue fallido, porque escapó y quiso asesinar a su madre y a su abuela. Todos sabían que ese realmente no era él.

El último exorcismo se realizó en una iglesia y el niño dijo que la bestia estaba en el lugar. Uno de los investigadores intentó enfrentarse a la bestia, porque sabían que iba a mostrarse. El resultado fue aterrador: los 43 se aparecieron. Mientras realizaban el ritual, uno de los hombres, ganado por la desesperación y la impotencia, le pidió a la bestia que dejara al niño en paz, algo que efectivamente sucedió. El problema fue que los diablos se mudaron a su cuerpo.

Cuando la historia del niño quedó atrás, aquel hombre inocente que había sido poseído para poder salvar al chico asesinó brutalmente a un amigo. Fue llevado a juicio y aunque había un centenar pruebas que demostraban que había actuado bajo el poder de un ser superior, fue sentenciado a 20 años de prisión.

 

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