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#DiscosEnCuarentena: “¿Dónde jugarán las niñas?”, Molotov

Demasiado bueno para ser un disco debut e extremadamente irreverente para la industria musical. Hoy recuperamos esta enorme joya de la banda mexicana.

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#DiscosEnCuarentena: “¿Dónde jugarán las niñas?”, Molotov - Radio Cantilo

lunes 13 Abr, 2020

Un disco que quizás hoy en día esté plagado de mensajes no aptos para los tiempos que corren, aunque la realidad indica que todos nos llevamos una más que agradable sorpresa en 1997 cuando descubrimos a estos músicos mexicanos que, desde su nombre denotaban su perfil combativo, y cantaban contra la política de su país, las injusticias sociales en Latinoamérica y otras temáticas como la sexualidad o la violencia.

¿Dónde jugarán las niñas? mezcla géneros como el rock, funk y hasta elementos de lo que sería el Nü Metal, combinados con ritmos latinoamericanos bailables. Sus letras, muchas veces ajenas a cualquiera que no viviera la realidad política, económica o social mexicana, sin embargo reflejan el reclamo de toda una generación de jóvenes a nivel continental que estaba cansada de soportar tanta hipocresía y opresión cultural.

Lo mejor que tiene este disco es que cada una de las 12 canciones que lo componen tiene algún pasaje para cantar a los gritos (y por qué no también agitar bien alto el puño), casi hasta quedarse sin voz.

Producido por Gustavo Santaolalla (una fábrica de éxitos) y Anibal Kerpel, esta obra siempre será recordada por dos de las canciones más polémicas del grupo: “Puto” (hoy censurada incluso por la banda) y “Gimme The Power”, que sin dudas es el himno que identifica a este grupo. No hacía falta ser mexicano para entender a qué se referían con ese “¡Viva México Cabrones!”.

“Que no te haga bobo Jacobo” es una explosión rítmica que abre esta producción de forma inmejorable. También se destacan “Voto Latino”, “Cerdo” (con un divertidísimo videoclip), “Chinga tu madre”, “Más vale cholo” y “Matate Teté”, entre otros.

Si bien es un disco relativamente corto, ya que apenas alcanza los 45 minutos, es un viaje de ida para relacionarse con el sonido de este gran grupo de rock mexicano que –por suerte- nada tiene que ver con otras bandas edulcoradas de dicho país que la industria se ha empecinado en vendernos.

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