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Beth Hart y su blues incendiario

La cantante editó hace 15 años un disco en vivo que incluyó dos clásicos del blues. Escuchalos en esta nota de la mano del Gallo Bluguermann.

Beth Hart y su blues incendiario - Radio Cantilo

martes 04 Feb, 2020

Beth Hart tuvo una infancia atravesada por la música. Nacida en California, a comienzos de los 70, comenzó a tocar el piano a los cuatro años luego de escuchar en la televisión “Claro de luna”, la famosa obra de Bethoveen. A partir de ese momento, sus padres decidieron enviarla a clases para que desarrollara el talento natural que tenía al sentarse frente al instrumento. A sus 8, la maestra se dio cuenta de que no había aprendido a leer música: simplemente sacaba la pieza tras escucharla y fingía leer la partitura mientras la interpretaba. La mujer, furiosa por esa situación, decidió que no quería enseñarle más.

Beth continuó tocando el piano sin tomar clases. Hasta que en su adolescencia conoció a Sarah, una amiga con la que tenía la misma pasión por la música de Led Zeppelin y Black Sabbath. Pero también empezaron a compartir fiestas, alcohol y drogas. Algunos años después reconoció que ese problema tenía directa relación con un trastorno bipolar que sufría y que no le habían tratado a tiempo porque a su madre le parecía ridículo medicarla a sus 12 años. Eso derivó en una adicción, de la que también fue víctima su hermana Sharon, que tuvo su punto culmine cuando cumplió 27 y fue internada por abuso de sustancias. En ese momento, comenzó a tratar su enfermedad y a recuperarse.

Las adicciones casi le costaron su carrera. Había comenzado en 1993 tocando en algunos bares y se anotó en un concurso televisivo llamado Star Search donde interpretó “I am the one”, un tema de su autoría, que le permitió ganar el programa. Eso logró que su música llegara a un público mucho más amplio y en 1996 editó el disco Immortal, en la que incluyó la exitosa canción. Pero su adicción, que no fue tratada hasta entrado el año 2000, la hizo perder el rumbo.

Fue su representante, y futuro marido, el que la ayudó a recuperarse y a volver al ruedo. Luego de cuatro años fuera del circuito, en 2003 regresó con un nuevo disco de estudio y en 2005 publicó Live at Paradiso, su primer material en vivo grabado en Amsterdam en 2004. El Paradiso de la capital holandesa es un lugar cuya historia está atravesada por el blues. Y el concierto que brindó allí Beth no fue la excepción. “I don’t need no doctor” y “Whole lotta love”, dos clásicos del género, fueron interpretados por la cantante en dos versiones que encendieron a los presentes.

Reviví la historia de Beth y sus canciones sonando en el aire de Hagan Correr La Voz de la mano del Gallo Bluguermann. ¡Dale play!

 

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