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Anécdotas imprecisas del rock: Led Zeppelin II

A cincuenta años de la publicación del disco de los británicos, en Hagan Correr La Voz repasaron el detrás de escena de la producción.

Anécdotas imprecisas del rock: Led Zeppelin II - Radio Cantilo

martes 22 Oct, 2019

El 22 de octubre de 1969 Led Zeppelin publicó Led Zeppelin II, su segundo disco de estudio, que salió a la venta tan solo nueve meses después de su álbum debut y a menos de un año de haberse conformado como banda. El mítico trabajo definió no solo el sonido del grupo sino también el del hard rock naciente. Pero, además, cambió por completo la forma de la composición: hasta ese entonces, los compositores de rock buscaban un estribillo, una melodía y después le sumaban todas las parafernalias que pudieran para que se transformara en una canción pegadiza. Zeppelin decidió romper esa lógica y componer a partir del riff. El género, así, fue creciendo a partir de esa premisa.  

A pesar de su origen, la banda había alcanzado un alto grado de popularidad en Estados Unidos, al mismo tiempo que la crítica musical los destrozaba en su Inglaterra natal. Mientras estaban de gira promocionando su primer disco, desde Atlantic Records, sello que los cobijaba, se dieron cuenta que debían explotar al máximo el éxito del cuarteto y comenzaron a planificar lo que sería el lanzamiento, ese mismo año, del segundo álbum. La grabación se llevó a cabo en diferentes puntos del Reino Unido y de Estados Unidos, para que no tuvieran que parar de brindar conciertos.

En las sesiones iniciales grabaron “What is and what should never be”, uno de los clásicos del álbum, que mostraba el crecimiento de Robert Plant como compositor. También, en aquel primer momento, dejaron asentado el riff principal de “Whole lotta love”, himno del grupo que se convirtió en un hito del hard rock.

Mientras la gira continuaba, decidieron empezar a probar algunas de las nuevas canciones en vivo y, a su vez, continuaban dándole forma a temas como “The lemon song” y “Moby Dick”. En medio del tour, volvieron a encerrarse en un estudio para grabar aquello que estaban componiendo en una sola toma. Allí, entre otras cosas, Jimmy Page comenzó a utilizar una guitarra que luego sería una leyenda de la música: la Gibson Les Paul.

Las sesiones continuaron luego en Inglaterra, donde grabaron “Thank you”, un tema que Plant había escrito para su esposa de aquel entonces, y una serie de canciones que quedaron afuera del trabajo porque no cumplían con lo que la banda estaba buscando. En junio, en una sesión para la BBC, volvieron a grabar “What is and what should never be” y “Whole lotta love”, que fueron presentadas en la televisión británica un mes después.

Luego de eso, Zeppelin volvió a cruzar el océano para iniciar una tercera gira en Estados Unidos. Allí, Page se encontró a Eddie Kramer y le ofrecieron sumarse a la producción del disco. Fue en ese momento en el que apareció otra mítica canción: “Heartbreaker”. El tema fue grabado en dos partes y luego le dieron los toques finales a “Bring it on home”. Pero el hecho de haber trabajado en tantos estudios diferentes y en momentos tan diversos, hizo que Jimmy comenzara a dudar sobre la calidad de lo que habían estado haciendo. Así que recurrió a Kramer y le pidió que se encargara de que todo sonara uniforme.

“Jimmy era un excelente productor y creo que nos completamos muy bien. Tanto él como yo nos quedábamos noches enteras mezclando. Y cuando mezclamos ‘Whole lotta love’ andábamos por toda la consola tocando perillas, tratando de encontrar el sonido que estábamos buscando. Llegamos a un momento en que pasamos nuestros propios límites técnicos y de conocimiento y creativos para poder volcarlos en el sonido del disco. Fue muy diferente a lo que estaba acostumbrado a trabajar con Jimi Hendrix, más allá de que los dos estaban influidos por el blues. Era muy diferente. Si bien los dos podían alternar entre tocar de manera muy delicada y muy intensa, Page no iba tanto a la furia de tocar y a la pared gigante de sonido, sino que tenía un approach mucho más refinado a la hora de encarar una canción”, declaró Kramer, mientras que Page declaró que “fue una locura hacer un disco así. Teníamos un riff que venía de Londres, las voces venían de Nueva York, una armónica que la habíamos grabado en Vancouver, y después volvíamos Nueva York a mezclar todo. Y para cuando el álbum estaba listo yo le había perdido total confianza. Creí que a la gente no le iba a gustar porque era un collage”.

“Whole lotta love”, al momento de su publicación, comenzó a escalar en los charts estadounidenses y Led Zeppelin se convirtió en una de las bandas más grandes del planeta. Desplazaron a Abbey Road de los topes de los rankings de ventas y permaneció 138 semanas entre los discos más escuchados y vendidos de aquel 1969. Sin saberlo, habían allanado el camino para que la música pesada ganara terreno en los escenarios de todo el mundo.

 

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