Entrevistas

Vanessa Bell y un hilo sobre la idiosincrasia porteña

El 4 de febrero, Vanessa publicó en su cuenta de Twitter una serie de curiosidades que descubrió cuando se mudó a Buenos Aires. Y la viralización no se hizo esperar.

Vanessa Bell y un hilo sobre la idiosincrasia porteña - Radio Cantilo

jueves 06 Feb, 2020

Vanessa Bell es tan argentina como británica. Aunque creció en Inglaterra, su madre nació en estas tierras y hace casi una década decidió instalarse en Buenos Aires donde se dedica a fotografiar lugares poco observados por el turismo, a escribir para medios extranjeros sobre diseño y arquitectura y, en este momento, a recuperar un sitio histórico en desidia. Sin embargo, en las últimas horas ganó protagonismo en las redes sociales luego de publicar un hilo en Twitter en el que relataba sus primeras impresiones al llegar al país hace nueve años. “Mucha gente pensaba que yo lo había escrito después de diez años. Y hoy redacto la lista actualizada”, contó Vanessa.

 

Gallo Bluguermann: Más allá de la exposición y algún exabrupto, ¿qué más te llegó de esto? ¿Qué sentiste vos al verte de pronto expuesta?

Vanessa Bell: Es intenso. De hecho me bajé de una nota esta mañana, en la televisión en vivo, porque sentí que lo que yo hago no pasa por ahí. Yo tengo muy en claro que mi trabajo es algo que vengo haciendo a fuego lento hace diez años y que cualquier publicidad siempre está buena, pero la realidad es que es muy fácil para la prensa muy masiva encasillarte. Y la realidad es que no fomenta todo lo que a mí me gusta, lo que hago y lo que represento en este país. Así que tuve sentimientos encontrados. Me pareció genial y la mayoría de los comentarios fueron de apoyo y pensaban que era muy gracioso lo que había escrito. Hay que tener cuidado, porque yo no busco fama. Lo que yo busco es que mi trabajo se reconozca. También por suerte varios amigos y conocidos volvieron a exponer que yo estoy con un proyecto de restauración de un edificio de Mar del Plata. De hecho le dije a algunos programas de radio y personas que se me acercaban que yo quiero hablar de todo lo bueno que hago, que soy una persona que elijo estar acá.

GB: ¿En algún momento sentís la impotencia de  no poder responder a todos?

VB: Me pasé todo el día de ayer volviendo en micro de Mar del Plata haciendo eso. Pero es quemante. Además me da la impresión de que la gente no sabe más leer. La gente lee lo que quiere. Porque dije que lo escribí hace nueve años y se venía una lista actualizada. La gente quiere leer que yo estoy acá hace diez años y estoy equivocada con mi mirada de la ciudad.

 

GB: ¿Creés que esto te puede dar una mano con tu proyecto?

VB: Yo creo que sí, porque también me llegaron muchas personas que me escribieron diciendo que habían leído la nota de Infobae e investigaron un poco. La gente que es pensante y le interesa, me va a encontrar y va a entender cuál es mi mirada y cuál es mi propósito. En ese sentido me han llegado personas nuevas que se han tomado el tiempo de escribirme. Yo creo que todo suma, pero hay que ser cautelosa con la forma en que yo me expongo. Y no es un punto menor. No podés quedar bien con todo el mundo. Tenés que ser fiel a quien sos vos.

 

Cuchi Calderón: ¿Alguno de los comentarios por ahí contrapuesto a lo que vos opinás te hizo pensar?

VB: Me parecieron muy interesantes las explicaciones por la cual no hay coherencia con los precios. En eso había gente muy instruida que me explicaba cosas de macro finanzas y economía que me pareció muy interesante. Estuvo buenísimo ese aporte.

 

CC: A raíz de estas notas supongo que lo que más te interesa es una pregunta como la que llega ahora, que es te consultemos por el Parador Ariston de Mar del Plata, donde has colgado algunas fotos.

VB: Yo me especializo en escribir sobre diseño y arquitectura para medios importantes de afuera. Y empecé en mi Instagram a mostrar cosas menos conocidas, como caminatas barriales y defender el patrimonio. Y yo estaba en Mar del Plata con un amigo y me mostró el Parador. Yo lo había visto en fotos. Es una obra muy importante porque fue construido por uno de los padres del modernismo. Lo invitaron dos argentinos a construirlo en la zona de acantilados, en las afueras de Mar del Plata. Se construyó en dos meses y era muy opulento para las afueras de la ciudad. Es un trébol sobre dos volúmenes y hace treinta años que está abandonado. Y pensé en por qué nadie hacía nada por esto. Me contacté los dueños y los convencí de vender. Firmé un contrato para juntar los fondos para adquirirlo. Se está por lanzar el sitio web, va a haber una fundación afuera y una cuenta acá. Es un momento muy difícil para recaudar plata. Quiero hacer las cosas bien, transparentar todo. Podemos aportar nuestro granito de arena.

 

Publicidad

LEETE TAMBIÉN...