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Ricardo Canaletti: “Los cronistas criminales queremos ser transparentes”

El escritor presentó Crímenes Sorprendentes de la Clase Alta Argentina III, un libro que detalla las muertes detrás de los ricos. Escuchá la entrevista imperdible con el equipo de El Perro Bipolar.

Ricardo Canaletti: “Los cronistas criminales queremos ser transparentes” - Radio Cantilo

martes 16 Abr, 2019

Lea Zavatti: Los crimines de los que hablás tienen que ver con la clase importante, ¿no?

 

Ricardo Canaletti: Sí, en este último libro sobre todo. Siempre me interesó transcurrir la historia a través del lado b de estos crímenes, contar lo que pasó en el país por medio de los delitos, aquellos casos que marcaron una época hasta llegar a esto que son los crímenes de la clase alta. Siempre son difíciles de contar.

 

LZ: ¿Existe algún patrón que los una?

 

RC: La verdad es que tengo que dejar de lado las expectativas de mucha gente en el sentido de que la clase alta comete determinada calidad en los crímenes. El denominador común es el silencio, que muchas veces duró épocas o cientos de años.

 

LZ: El tema de los crímenes más violentos hoy tienen protagonismo en series y documentales, pero en una época no se hablaba tanto de esto, como que en un momento tuvo otra relevancia, ¿no?

 

RC: Me parece que el río se desbordó, sobre todo el sentido cultural. Lo llamado policial genera rechazo porque nadie quiere a la policía al lado. En el resto de América o Europa, las historias criminales siempre fueron parte de un género literario, de hecho las historias de Sherlock Holmes aparecían en los diarios. En Argentina, siempre se vio como algo que esconder, algo bastante contradictorio, porque los grandes escritores argentinos eran cronistas de policiales. Hablo de Arlt, Borges o Walsh.

 

Jorge Vallerstein: ¿Cómo es el manejo de las fuentes?

 

RC: Es el punto más difícil de todo y eso es una escuela de periodismo. El manejo de la fuente en casos criminales no tiene método, no se enseña en ninguna universidad. A veces es comparable con las fuentes políticas, porque se cuenta lo que el poder oculta. Igualmente creo que los periodistas criminales incentivamos el delito de incumplimiento de los deberes del funcionario público. Por ejemplo, las cosas que pasan en un sumario siempre son secretas. Acá interviene un factor casi psiquiátrico, por ejemplo los policías o la justicia tienen la ansiedad de contar los buenos trabajos. Todo esto viene de la mano de la revolución de un público que exige la verdad. Entonces son varios los factores que inciden en los manejos de las fuentes: testigos, familiares, médicos forenses. Durante muchos años, el periodismo se basó en la fuente policial, que casi siempre es interesada y mentirosa. Venimos de un pasado oscuro los cronistas criminales pero queremos modificarlo para hacerlo más transparente.

 

LZ: ¿Cuánto hace que te dedicás a esto?

 

RC: 30 años.

 

LZ: ¿Cómo hacés para desprenderte y tener un sueño más tranquilo?

 

RC: Son cosas feas porque por ejemplo, el amarillismo siempre está. Para mí hay que tocarlo y salir porque no es la manera correcta de hacer este tipo de cosas. En cuanto al involucramiento hay casos que uno va a fondo con extremos muy fuertes. Recuerdo el de María Soledad Morales donde la relación con los involucrados fue crucial. Ahí te involucras y eso queda marcado como si fuese parte de su propia historia y no se sale de eso. Otras veces juego al pacman.

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