Entrevistas

O’Keefe Music Foundation: no hay misiones imposibles

La organización benéfica es tendencia por interpretar canciones emblemáticas con jóvenes de entre 8 y 17 años. En esta nota, un recorrido por su trabajo y objetivos en voz de Shawn Hudgins, director de fotografía.

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O’Keefe Music Foundation: no hay misiones imposibles - Radio Cantilo

viernes 07 Feb, 2020

Numerosos estudios realizados en los últimos años confirman los beneficios de la música en los niños. Algunos hablan de seguridad emocional, otros de la estimulación en el aprendizaje y la concentración, también sobre la expresión corporal. Esto lo confirma la doctora en Medicina y especialista en Neurología, Diana Cristalli: “A partir del quinto mes de embarazo, los estímulos sonoros se sincronizan con los latidos del corazón de la madre, las voces y la música de afuera. La estimulación musical es cada vez más vital porque desarrolla la creatividad y cuanto más armónico sea el desarrollo cerebral global, mejor aprendizaje y sentido crítico tendrá”. 

De esto se desprende uno de los objetivos principales de la O’ Keefe Music Foundation, organización sin fines de lucro que le brinda a más de 900 alumnos la oportunidad de grabar profesionalmente su música de forma gratuita, filmar videoclips y hasta imprimir sus propios discos de vinilo sin costo. Sus integrantes tienen entre 8 y 17 años, pero esto no anula las apreciaciones de la Dra. Cristalli: “En los adolescentes se sigue formando la estimulación. Si bien la variación individual es grande porque depende de la estimulación previa, es un período muy fértil para implantar ideas, conceptos y darle lo positivo que puede influenciar la música en el aprendizaje a través de otras cosas, no sólo de la música”

Si bien la OMF trabaja desde 2006, en los últimos años se hizo conocida a nivel mundial por distintas producciones audiovisuales que se comparten periódicamente en su canal oficial de Youtube. Los videos incluyen covers de bandas emblemáticas para la historia del rock and roll y el heavy metal: hay homenajes a Tool, Ozzy Osbourne, Slipknot, Dream Theather y hasta White Zombie. Composiciones densas y complejas, interpretadas por adolescentes

 

Uno de los encargados de dirigir estos videoclips es Shawn Hudgins, Director de Fotografía de la fundación. “Mi trabajo consta en filmar los videos musicales, generalmente somos un par de personas más en cámara dependiendo de los horarios de cada uno porque somos todos voluntarios. También ayudan algunos estudiantes y otros padres. Por lo tanto, a cualquiera que aparezca en esos días se le puede asignar una tarea para ayudar”, cuenta sobre el detrás de escena. 

Según el Director de Fotografía, el objetivo principal es “involucrar a los niños con la música porque en la sociedad actual, encuentran otras formas de pasar el tiempo y eso no involucra a la música. Lo que hacemos es involucrarnos en el calibre de proyectos que podamos armar para que se inspiren a comenzar o continuar un viaje musical”. Con esta premisa, cualquier niño entre las edades de 5 y 18 años que quiera audicionar solo necesita inscribirse en la página web oficial de OMF. En la actualidad trabajan con chicos y chicas provenientes de muchos estados de EEUU. 

En la última semana, los estudiantes de la O’Keefe fueron tendencia en redes sociales por el videoclip que compartieron en plataformas digitales con un cover de “Drag the Waters” de Pantera, del álbum The Great Southern Trendkill (1996). En él, se puede ver a Taylor Jade Campbell (8) en cencerro, Hunter Hallberg (14) en guitarra solista, Noah Williams (14) en guitarra rítmica, Tyler Halverson (15) en voz, Justin Laroche (17) en batería y Bailey Couch (17) en bajo. La versión es arrolladora y sorprende la potencia e intensidad lograda por el equipo de trabajo. Sobre todo teniendo en cuenta que tiene que emular músicos como Phil Anselmo, Dimebag Darrell o Vinnie Paul

 

“Lo que el espectador está viendo en videos como el de Pantera es el resultado de meses de trabajo y muchas horas de voluntariado acumuladas en 3 o 4 minutos. Ver a los niños lograrlo a esa edad, es algo que solo quieres compartir con todos tus otros amigos. Esto se ejecuta 100% con donaciones, por lo que estamos felices de ver la atención que reciben”, agrega Huggins. Los números lo confirman: de 226 videos producidos, lograron 65 millones de reproducciones. 

La viralización de los videos ayudó a que los y las chicas se motiven, de hecho tienen como incentivo el plus de que muchos de los artistas originales compartieron su material en redes sociales. “La primera vez que vi uno de los videos que había filmado y editado, lo revisé a las 22 del día en el que se lanzó y tenía 10 mil visitas. Cuando me desperté al día siguiente, ya eran 200 mil”, recuerda Huggins. 

El producto final lleva sacrificio y trabajo duro. De hecho, algunos lo preparan a lo largo de todo el año seleccionando canciones, mapeando sus partes más complejas, instruyendo a los niños sobre estas partes, planificando los días de grabación y programando cada aspecto de los proyectos al minuto. “Nunca me voy a olvidar la primera vez que filmé con OMF. Llegué y no creía lo que leía: había que realizar 6 videoclips en un día, cuando yo trabajo uno o dos días para filmar apenas uno solo. Al final, los filmamos todos y quedamos a tiempo, cosa que me sorprendió un montón”. Aaron O’Keefe (productor de OMF) es meticuloso en cuanto a los horarios y le transmite eso a los chicos con los que trabaja: “hay que pensar que los niños llegan de todas partes de Estados Unidos y organizar eso es un logro enorme. Hay tantos voluntarios que sería imposible recordar el nombre de todos”

 

Ante la consulta de algún chico o chica que vea con proyección, Huggins es determinante: “Para cuando trabajo con ellos, ya pasaron por audiciones y aprendieron sus partes durante meses. Son muy talentosos y músicos de alto calibre, sobre todo para su edad. Ustedes mismos lo pueden ver a través de los videos. A veces tengo que recordarme a mí mismo, enfocarme en el trabajo de mi cámara porque me fascina los buenos que son durante la filmación”. Sin lugar a dudas, la extraña meticulosidad de Aaron O’Keefe logra grandes producciones. Y grandes músicos también. 

Shawn Hudgins se encarga de trabajar con O’Keefe en la planificación, revisando las ubicaciones y los horarios. También analizan la iluminación y los tipos de ambientes que quieren de los videos. Hay muchas ideas a las quieren apostar, pero a veces tiene una o dos horas para filmar un video musical por completo. “Estos videos son los que ven donde aparecen grandes grupos y causan destrucción y caos. La mayoría de esas tomas, solo tienen una oportunidad para filmarse. El otro día estaba revisando mis equipos, haciendo un inventario, y saqué un conjunto de gafas de seguridad. Me tuve que reír… ¡nunca había necesitado gafas de seguridad para filmar un video hasta OMF!”.

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