Entrevistas

Nora Lezano: “Yo hago las cosas para mí”

La mujer detrás de algunos de los retratos más reconocidos del mundo del rock pasó por Hagan Correr La Voz para hablar de su muestra FAN.

Nora Lezano: “Yo hago las cosas para mí” - Radio Cantilo

jueves 25 Jul, 2019

El 9 de agosto llegará al Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Pettoruti la muestra la fotógrafa Nora Lezano, titulada FAN. Inaugurada en 2015, es un viaje al interior del rock argentino con retratos de músicos como Charly García, Luis Alberto Spinetta, Gustavo Cerati, Andrés Calamaro, Fito Páez. “Es una versión más reducida a la original”, explicó Nora en el aire de Hagan Correr La Voz.

 

Gallo Bluguermann: A diferencia de otras muestras que has hecho no es solamente una muestra tuya sino es una muestra sobre vos también.

Nora Lezano: Yo creo que siempre en las fotos se ve al fotógrafo. Y acá en estos retratos se ve mi vínculo con un montón de estos monstruos. Lo que voy a incluir en esta muestra, que no lo hice nunca en ninguna de FAN, fue que le pedí al museo si tenían vitrinas y voy a poner un poco de memorabilia.

 

GB: ¿Cuándo te surgió la idea de hacer esta muestra?

NL: FAN fue estada en el 2015. En esa época hacía 25 años que venía transitando el mundo de la música. No digamos solamente el rock porque en la muestra se ven fotos de músicos de otros géneros. Siempre tuve esa fantasía y tenía que hacer algo con todo ese material. Nunca había hecho una muestra, había pegado unas fotos con cinta skotch en Cemento pero no había hecho algo formal. Empecé a trabajar yo sola en eso y me llamó Conejo Gómez y me dijo “me encantaría que hubiera una muestra tuya en el Emergente”. Le dije “genial, yo estoy laburando algo. Tengo una fantasía”. Le puse un par de condiciones, que era que toda la mugre quedara en la foto: que estuvieran enmarcadas, que estuvieran en un buen papel, como se debe. Ahí surgió todo. Y a partir de ahí fui girando a un montón de lugares de arte, de museos, de centros culturales con esta muestra y adaptándola a los espacios.

 

GB: ¿Cuál fue su máxima dimensión?

NL: El Museo Mar de Mar del Plata. Me dijeron “es todo el museo para vos”. Entonces ahí tuve que agrandar un poco algunas cosas. No lo podía creer, era una locura. Fue hermoso. Y se llenó.

 

GB: ¿Editás vos la muestra o llamás a un ojo externo?

NL: No, yo cuando la hice en el 2015 me ofrecieron un curador y hablé con él. Yo hice la primera revisión y en base a eso laburamos. Estaba bueno porque era un pibe que no tenía nada que ver con el rock. Estuvo buenísimo.

 

Cuchi Calderón: ¿Qué creés que genera más allá de la belleza de las fotos? ¿Tus fotos creés que acercan al público a ese lugar íntimo del artista?

NL: Sí, yo creo que sí. Lo que yo hago es bastante popular. En el arte, los muesos, las galerías y todo eso hay una cosa muy elitista. Y me parece que acá son los ídolos. Y hay un plus que es esa cosa de intimidad, de verlo como no los ves en una revista. Hay un retrato de Fito en cuero con su hija en brazos desnuda. Es una foto familiar que no la ves ni en Rolling Stone ni en un disco. Entonces está bueno.

 

CC: ¿Qué artista va sin filtro? ¿Hay alguno que no le importa?

NL: Yo tengo una anécdota divina con el cantante de Queen Of The Stone Age, que cuando estábamos saliendo en la combi rumbo a los lugares que habíamos dicho de hacer las fotos él me dice “a nosotros no nos gusta posar, hagamos fotos naturales”. Lo miro y le digo “de qué naturalidad me hablás cuando pediste maquillaje, ropa”. Lo descoloqué tanto que se cagó de risa.

 

GB: ¿En qué momento de una carrera de un fotógrafo estás lista para una muestra?

NL: Yo creo que mostrar no es terminar. En las muestras que hice o en los laburos que encaro nunca están terminados. Me cuesta el cierre, en todos los aspectos.

 

GB: ¿Eso es porque todo el tiempo creés que se puede buscar más o porque sos así?

NL: Por las dos cosas. Después del 2015 obviamente seguí sacando fotos a grupos nuevos incluso o a grupos que nunca fotografié pero no iba a seguir copiando fotos. Se muestra lo del 2015, con sus variantes, pero no voy a copiar más. Porque sino seguís abriendo y para mí esta muestra se tiene que terminar. Mi sueño es armarla en Mendoza. Ahora después de La Plata va a Córdoba y te juro que me encantaría hacer la última en Mendoza. Quiero cerrar también esto porque ya no quiero seguir hablando.

 

CC: ¿Pero es cerrar porque también están dando vuelta otras ideas en tu cabeza?

NL: Sí, y porque también ya me siento afuera de un montón de lugares. Uno va creciendo. Sigo haciendo fotos a bandas, me encanta la música, sigo viendo a Fito, a Charly. Pero ya está. Está buenísimo correrse de los lugares conocidos y ver qué pasa allá afuera.

GB: ¿Qué fotografía te atrae fuera del rock?

NL: La naturaleza. Me encanta. Y trato de sacar con rollo, que son otros tiempos. Trato de no sacar mucho con la digital. Me gustan los árboles, pájaros. Cuando voy de vacaciones trato de ir a lugares trancas y me gusta eso.

 

GB: En un momento querés probar otras cosas, ver qué te representa un desafío nuevo, algo que te pinche, ¿no?

NL: Estoy hace un tiempo en una crisis y de decir “¿qué hago? ¿Quién es Nora sin una cámara de fotos? ¿Quién es Nora sin el rock? ¿Qué quiero hacer?”. Trabajo, tengo los laburos de fotografía, pero ahora empecé a cuestionarme sobre cómo sigue esto. Para mí estoy en el mejor momento de mi vida, pero el peor también porque las crisis son un plomazo. Pero algo va a salir de acá.

 

GB: ¿Pero está bueno terminar quemado por algo que amaste tanto? ¿Que te sature al punto de no querer hacerlo nunca más o es mejor ir administrándolo?

NL: Eso es muy subjetivo. Me parece que si algo no da para más hay que soltarlo. Es como una pareja también. Yo no quería ser fotógrafa, quería ser bióloga. De pedo hice todo lo que hice. Siempre lo viví con mucha pasión, mi vida estaba ahí. Yo quería vivir todo eso.

 

GB: ¿El cuestionamiento de “qué soy sin una cámara de fotos” es una pregunta incómoda? ¿Podés ser sin una cámara de fotos?

NL: Obviamente, sí. Yo en ese sentido no me agarro a eso. Si no da para más, no da para más. Si me da por la cocina, voy por la cocina. O a la mejor es cambiar el foco. A lo mejor no es dejar la fotografía sino ver hacia dónde.

 

GB: La pasión por la fotografía la tenés.

NL: Exacto. ¿Por qué retrato gente? Porque me gusta lo que pasa, me gusta ese vínculo de cinco minutos u ocho horas que dura la sesión. Esa comunión, el encuentro. Como decía Borges, todo en la vida es encuentro. Eso me encanta.

CC: ¿Y cuando hay desencuentro?

Yo creo que al trabajar con gente, estás trabajando con energías. Entonces es trabajar con esa energía. Yo trabajo en Radar de Página/12 donde fotografío muchos escritores, entonces llegás a la casa del escritor, te abre la puerta y te dice “no me gusta hacerme fotos, que sea rápido”. Entonces es puro sentido común, no voy a armar un flash para intimidarlo. Sabés que lo vas a resolver, no lo cansás al tipo, no te cansás vos, no incomodás. Y a los rockeros les encanta.

 

CC: ¿Te queda archivo que no has revisado?

NL: Revisado no. Pero sí tengo millones de cosas, de trabajos que son viejísimos pero quedarán ahí. Ya pasó. Yo hago las cosas para mí, entonces si en ese momento sentí eso, lo hice. Tengo un trabajo hecho hermoso, que alquilé dos días un estudio en el 98, 99, y le pedí a hombres de mi entorno que fueran con ropa de mujer. Quería fotografiar a un hombre vestido de mujer. Me acuerdo que Cerati trajo una valija, tengo unas fotos tremendas. Y todo el tiempo me decía “Nori, tenés que hacer algo con esas fotos”. Un delirio: con bombacha, pintado, con aros, con tacos. Y nunca hice nada. Tenía ganas en ese momento y ya está. Estuvo buenísimo, nos cagamos de risa, fue hermoso. Pero es más la vivencia que la foto. A veces es una excusa la cámara de fotos.

 

Poné play y escuchá la charla completa con Nora Lezano en el aire de Radio Cantilo.

 

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