Entrevistas

Luna Park: el estadio del pueblo, el ring del poder

Esta semana se dio a conocer una noticia sobre la venta del mítico recinto y en El Perro Bipolar llamaron a Guido Carelli Lynch, autor del libro que retrata su historia. Escuchá:

Luna Park: el estadio del pueblo, el ring del poder - Radio Cantilo

martes 06 Ago, 2019

 

Lea Zavatti: Cuando se hizo conocido que el estadio pasó a nombre de la iglesia nos sorprendimos mucho, ¿fue realmente sorpresivo?

 

Guido Carelli Lynch: Hubo un intento de venderlo hace dos años. Adrián Suar planteó la posibilidad de convertirlo en un centro cultural multireligioso, de hecho lo llevó al Vaticano para presentárselo al Papa. Pero de ahí a la posibilidad estamos lejos.

 

LZ: ¿Qué te encontraste vos cuando empezaste a investigar sobre el Luna Park?

 

GCL: Me enteré de historias que siempre fueron públicas, pero fue muy interesante conocerlas con mayor detalle. Desde el velorio de Gardel, hasta el acto nazi más grande que se haya hecho fuera de Alemania.

 

LZ: ¿Eso es verdad? ¿Son verdadaderas todas esas fotos donde están todos con las manos levantadas?

 

GCL: Sí, eso es verdad. Nos obligó a estudiar un poco mejor sobre qué estaba pasando, ir archivo para charlar con gente que había estudiado la actividad de la comunidad alemana antes de la guerra. La verdad es que tenían una participación social enorme y esa Argentina de alguna manera desapareció. Hay un montón de actos que nosotros sabíamos que iban a servir de eje para el libro en buena medida, pero nos encontramos con esta historia familiar que nos apareció y que es un poco lo que lo hilvana, además de explicar el destino o la actualidad del estadio. Es la historia cruzada de la legalización del boxeo y las relaciones políticas. Por el Luna Park pasaron todos los presidentes democráticos y de facto. Por esa razón siempre mantuvieron una relación muy cercana, de hecho desde conseguir el permiso para construir en un terreno alquilado, hasta conseguir los papeles definitivos por medio de Perón que evitó que el intendente del momento lo corriera. También la Revolución Libertadora que se lo quería quedar porque había sido un monumento del peronismo, o Menem jugando al básquet. Sin embargo es la saga familiar, que además tiene atributos de telenovela. Hablamos del que conocemos todos, “Tito” Lectoure, y de la que al mismo tiempo pocos registran, que es Ernestina Devecchi de Lectoure, la esposa de uno de los creadores. Cuando mueren los primeros dueños se termina quedando con todo y entabla una relación con su sobrino político, ocupando él el lugar de figura pública.

 

Jorge Vallerstein: ¿Surgieron cosas nuevas una vez que sacaron el libro?

 

GCL: Sí, cuando estábamos armando el libro nos dimos cuenta que todos tenemos alguna anécdota con el lugar. Por ejemplo Eduardo de la Puente nos contó que se coló en el casamiento de Maradona y era un testigo directo. Trabajadores del Luna o familiares que después del libro se acercaron. En términos de actos no nos comimos casi nada, en ese sentido es completa la investigación y a veces teníamos las dudas de tener que recortar cosas porque eran demasiadas.

 

Ana Gigli: Hay una anécdota del casamiento de Diego Maradona sobre el decorador, que supuestamente quedó afuera, ¿es así?

 

GCL: Sí, es así. El hecho es que no sólo era el decorador sino que era el máximo escenógrafo de la televisión argentina del momento. Dio algunas entrevistas a la Revista Gente, Maradona se lo tomó como una traición y decidió no dejarlo entrar. Ni siquiera pudo interceder Lectoure.

 

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