Entrevistas

Lo normal es paranormal: una casa muy particular

Rodrigo nos trajo la historia de una casa correntina que tiene una energía especial. Entrá a la nota y escuchá este nuevo caso paranormal.

Lo normal es paranormal: una casa muy particular - Radio Cantilo

miércoles 22 May, 2019

“Yo viví gran parte de mi vida en Corrientes. Mi hermana vive en Corrientes y ella tiene un coro. Estaban ensayando en la casa de uno de los coreutas y me dice ‘mirá, acá tengo uno de los chicos del coro que le pasan cosas en la casa, escuchan ruidos, ven cosas’. En un momento me dice que pasa algo con el hermano. En el momento en el que menciona al hermano, el perro empieza a ladrar. Y después, en el siguiente mensaje, me dice ‘prestá atención que el pero ladra cuando mencionamos al hermano’”, comenzó relatando Rodrigo. ¿Quién era el coreuta en cuestión? Nicolás, quien pasó por el aire de Hagan Correr La Voz para contar su historia.

Durante su adolescencia, Nicolás se fue de su Corrientes natal para vivir afuera. Hace seis años su hermano mayor se suicidó en la casa en la que creció junto a su familia. “Fue un golpe muy duro para toda mi familia, especialmente para mi mamá. Y como mi mamá vivía sola en la casa, porque está separada de mi papá hace mucho tiempo, ella me pidió por favor que volviera. Yo estaba viviendo en Buenos Aires y volví. Y empecé a revivir todo lo que cuando era adolescente ya vivía con el tema de ruidos, pasos, puertas que se abren, sillas que se mueven en la cocina. Se escuchan a la noche los cajones donde están los cubiertos, como que se abrieran o se cerraran. O sombras muchas veces. O mi mamá que dice que muchas veces le golpean la puerta. Hemos puesto hasta una cámara que apunta hacia la pieza de ella. Y justamente anoche hablando con ella me dice ‘mirá, anoche me golpearon la puerta a las 4.15 de la mañana’. Y yo prendí el celular, miré la cámara y no hay nada”, explicó.

 

Si bien la edificación no es muy antigua, ya que tiene 35 años, el terreno sobre el que se levanta sí lo es. Desde que viven allí, las situaciones extrañas se hicieron notar. Tanto que mucha gente que visita por primera vez la casa o incluso algunos familiares que la conocen desde antes, prefieren no ir. Sin embargo, Nicolás dice que ya tiene naturalizado todo lo que sucede allí adentro, porque con el paso del tiempo fue acostumbrándose y hay muchas cosas que ya pasan desapercibidas para él.

 

Rodrigo García Ferreyra: ¿Eso lo empezaste a vivir de muy chico? ¿Toda la familia?

Nicolás: Sí. Más que nada mi mamá, yo y mi hermana. Mi hermano era un poco más escéptico a esta cuestión de cosas. O tal vez las vivía y no las quería decir. Pero nosotros sí. Yo me acuerdo de un episodio, cuando tenía 9 o 10 años, hacía dos años que nos habíamos mudado a esta casa, que estaba recién terminada, y me acuerdo estar bañándome y en un momento escuchar cómo se rompía una madera, salir del baño, empezar a mirar en la pieza y decir “acá no hay ni una madera que se pueda romper”. Pasos en la escalera que parece que viene alguien y cuando mirás no hay nadie. Son cosas habituales. En esta casa en su momento falleció mi abuelo, falleció mi abuela, mi hermano que fue el caso más fuerte. Hemos traído sacerdotes, vinieron pastores evangélicos, hasta un chamán vino a limpiar la energía de la casa.

 

RGF: ¿Qué les decían?

N: Que la casa está cargada con una energía especial. Pero no es mala. No es una energía negativa evidentemente porque si no estaríamos ya habiéndonos mudado hace rato.

¿Querés escuchar más anécdotas sobre esta casa particular? Dale play y conocé todos los detalles de la historia de Nicolás.

 

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