Entrevistas

Claudia Piñeiro: “La escritura es un acto político”

Sus novelas son un éxito de ventas, algunas de ellas incluso fueron llevadas al cine, traducidas en varios idiomas, ganado premios y, además de todo es una consagrada guionista. Reviví la charla que tuvo con Flavia Pittella en esta nota.

Claudia Piñeiro: “La escritura es un acto político” - Radio Cantilo

jueves 22 Ago, 2019

 

Flavia Pittella: ¿Qué te pasa cada vez que ves una obra tuya traducida a un idioma que no podés entender?

Claudia Piñeiro: Es una cosa mágica. Uno sabe que el texto está ahí y espera que, además, sea aparecido a lo que uno escribió. Me ha pasado que me han dicho ‘saqué tal frase de la traducción al inglés, ¿está bien?’ y cuando lo leés te das cuenta que no. Cada tanto pasan algunas de esas cosas.

Hubo una novela mía traducida al polaco que fue tomada directamente desde el español, pero me pasó cuando fui a la Feria del Libro de Egipto en El Cairo, hace dos años, donde habían traducido “Las viudas de los jueves” y “Tuya”, y una de las personas del panel era mi traductor, entonces cuando empieza veo que me ponen un intérprete al lado, lo que me resultó raro. En un momento me di cuenta que mi traductor no hablaba castellano y me contaron que cuando traducía mis libros lo hacía directamente desde la versión en inglés.

 

FP: Tus novelas tienen incluyen un rasgo de policial, aunque en apariencia no lo sean, como por ejemplo “Las Viudas de los Jueves”. Una vez leí que le dedicabas mucho tiempo a la investigación, ¿cómo es esa trama del escritor policial?

CP: En general, todas mis novelas, cuando las empiezo a escribir no pienso que estoy escribiendo un policial, sino una novela. Ahora estoy escribiendo una novela donde hay una persona descuartizada y si me preguntan de qué se trata, digo que es una novela familiar.

En “Las viudas de los jueves” aparece un muerto en la pileta, pero no es que en su origen lo pienso como trama principal. Obviamente que si hay un muerto hay una línea de la novela que indefectiblemente debe ser policial.

Cuando estaba escribiéndola, mi editor me dijo ‘a partir de este momento solo lo que tenés que leer es “En busca del tiempo perdido” de (Marcel) Proust’, y uno podrá preguntarse qué tiene que ver una cosa con la otra. Él me decía: ‘ya te metiste en una línea policial, y el policial te va a arrastrar y vas a olvidarte de contar cómo se viste esta gente, cómo eligen el auto, cómo decoran la casa, ponen la mesa, etc. Y en esta novela es tan importante eso como la línea policial, que si no te dejás sostener de otro lado, te arrastra hasta irte por ahí.

 

FP: ¿Cómo ves cuando llevan tus novelas al cine?

CP: Tengo cuatro novelas que fueron llevadas al cine y todas de una manera muy distinta, porque tienen que ver con el director que es otro artista que interviene un texto escrito con su propia mirada y decisiones. Me resulta muy interesante ver cuál es la lectura de ese director y qué hace con ese texto. Muchos colegas sufren terriblemente con este proceso, a mi no me afecta porque soy guionista y sé que hay un trabajo completamente diferente. Tenés que estar predispuesto a que te cambien todo, personajes, líneas, etc.

“Las viudas de los jueves” transcurre en 10 años y Marcelo Piñeyro no podía hacer el desarrollo en ese tiempo y tenía que ser en 6 o 7 meses. Entonces los mismos conflictos que una novela te permite desarrollar en 10 años no lo podés desarrollar en 7 meses, indefectiblemente tenés que cambiarle cosas al texto.

 

FP: ¿En qué estás ahora?

CP: Tuve la suerte que me salió un trabajo junto a Piñeyro, en el que ambos somos los guionistas de un thriller político y él ahora va a dirigirlo. Empieza a filmarse en enero para Netflix, ya entregamos los ocho capítulos y la pasamos espectacular. Nos divertimos y aprendimos, la productora ya está contratando a los actores que no puedo decirlos, pero se van a desmayar cuando los vean.

Escribir guiones es un trabajo muy agotador porque tenés que escribir muchas páginas y a la vez estoy escribiendo el libro sobre ‘el descuartizado’ (risas).

 

FP: ¿Cómo te llevás con ser una de las mujeres que más voz lleva en nombre las mujeres que estamos a favor de la legalización del aborto? ¿Lo buscaste o te encontraste ahí?

CP: Siempre he dicho que para mí la escritura es un acto político, a veces en la política aparecen esos temas. En mi primera novela, “Tuya”, se trata el tema del aborto así como en mi tercera “Elena sabe”. En “Una suerte pequeña” no hay un aborto pero sí una pequeña que no quiere ser madre y es obligada a serlo.

El tema del aborto es para mí un tema que se repetía, cuando se abre el debate público sobre eso no me era un tema ajeno. Por otra parte algunas de las personas que estaban en la campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito me pidió si podía ir a hablar a Diputados, porque cuando la gente iba los diputados estaban con el celular sin prestar atención. En ese contexto acepté la invitación y a partir de ahí fue una cosa imparable.

Hay muchísimas mujeres que tienen muchas cosas para decir sobre eso, pero no los medios para hacerlo. Entonces empezás a tener una responsabilidad. Se fueron dando esas luchas y ahí seguiremos hasta que salga.

 

FP: ¿Qué te pasó cuando te pedimos que eligieras una canción para tu funeral?

CP: Para mí la muerte es un tema crucial, que me afecta muchísimo y no quiero pensar en mi funeral ni loca. No me importa lo que hagan en mi funeral ni con mi cuerpo, por mí que hagan lo que quieran.

Cuando me lo pediste me acordé que cuando fui al funeral de Tomás Eloy Martínez tenía todo preparado, por su enfermedad que unos meses antes le había dado la posibilidad de pensarlo. Recuerdo que me impactó como tenía dispuesto qué música iba a sonar, qué libros debían estar cerca suyo y qué tragos tenían que tomar los invitados. A mí me cuesta muchísimo, pero tremendamente.

Si no hubiese sido escritora me hubiese gustado haber sido cantante de rock. La miraba a Patricia Sosa y la admiraba por lo que hacía en el escenario. Por eso me quedé con “Solo quiero Rock and Roll”.

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