Entrevistas

A romper la noche

Ciudad Despierta esta vez quiso conocer ese lugar que existe en Buenos Aires donde se paga por romper: The Break Club.

A romper la noche - Radio Cantilo

lunes 08 Oct, 2018

Algunas investigaciones encontraron el costado positivo de la definición de “agresividad” en el humano. Esos estudios concluyeron que la agresión es un instinto y que, en condiciones naturales, es necesaria para la conservación de la vida y de la especie. Si lo traemos a la sociedad actual, también puede decirse que la agresión tiene un papel fundamental como “motor” en comportamientos cotidianos, y a veces es mejor una descarga a tiempo que la agresión contenida.

Quien lo entendió muy bien fue Guido Dodero, durante sus años en el exterior, que es cuando ideó “The Break Club” y supo que debía traerlo a la Argentina:”Con unos amigos nos dijimos ‘vamos a probar esta idea, esto tiene que salir al mundo, tenemos que demostrar a los demás lo bueno que está esto“, dice con entusiasmo.

Así nació este espacio en el barrio de Colegiales, donde la gente paga por ir a romper, con música de fondo, con un mameluco y guantes como protección, con el simple objetivo de sacarse angustias, broncas, o simplemente divertirse.

The Break Club es el lugar donde viene la gente a descargar, pero lo que nos sorprende es que la mayoría de la gente viene con ganas de divertirse, y hacer algo diferente; a partir de ahí comenzamos a cambiar el modelo del negocio, y hoy definitivamente es un espacio donde la gente viene a pasarla bien“, contó.

Después de más de 6 años el Club se convirtió en un negocio que ofrece algo lúdico. Tenemos gente que viene a las 4 de la tarde, enviada directamente por su psicólogo, equipos de gente que vienen tipo after office, que los mandó directamente la empresa, o parejas que vienen a hacer algo distinto en pareja“, y ejemplificó: “Una parejita ya sacó su combo y van a venir a romper mañana, y van a estar cada uno solo en un cuarto separador por un vidrio, pueden verse mientras el otro rompe, por eso es una experiencia de a dos. Cada uno elige el combo que quiere, las herramientas que quiere, y también si quiere disfrutarlo en pareja“.

Tanto prosperó la propuesta de “disfrutar romper de a dos” que el 14 de febrero, Día de los Enamorados, se convirtió en la fecha en que más asiduamente visitan el club las parejas.

Es el día que más viene la gente; es fantástico. Vienen a romper en pareja, a celebrar que están juntos y hacer algo divertido. Y también fomentamos que vengan los separados, para darles ánimo en esta etapa por esto de que estar solo está mal visto. Hemos visto muchos cuadritos de vidrio con fotos de ex novios y fotos de ex novias…”, cuenta Guido con toda naturalidad.

De manera inevitable, subyace la crítica de la viabilidad o no de promover como solución a una situación de angustia o de estrés el descargo “rompiendo”, pero Guido y sus socios eran conscientes de ello al abrir The Break Club: “Consultamos con psicólogos, deportólogos, gente calificada para entender qué nos pasa a nivel organismo cuando estamos rompiendo, y la realidad es que está todo más que controlado, y que esto tiene más que ver con un deporte que con una terapia, es fácil encasillarlo en ese lugar, pero lo que proponemos aquí no deja de ser una actividad puramente adrenalínica”.

“La necesidad de descargarnos con las cosas es algo natural e inherente a nosotros, y el venir aquí a hacerlo termina siendo un juego, tiene más que ver con volver a la infancia cuando nos divertíamos así y no tanto con la actitud de un adulto odiando”, explicó Dodero.

Y por último, reflexionó: “Esto tiene que ver con superar tus propios límites: estás vos solo con un bate en la mano, y podés hacer lo que quieras, sin la mirada del otro. Estás rompiendo tus límites internos, y te vas de ahí francamente liberado“.

Porque, en definitiva, en esos días de furia, hacer catarsis y dejar la bronca ahí dentro no parece una mala alternativa.

 

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