Entrevistas

20 años de “Perfume”: cómo se hizo el último disco de María Gabriela Epumer

En esta nota, sus protagonistas te cuentan la historia acerca de cómo se armó, el hito que significó reunir a tantos invitados y su legado a través de los años para el rock argentino.

Exclusivo web
20 años de “Perfume”: cómo se hizo el último disco de María Gabriela Epumer - Radio Cantilo

jueves 19 Mar, 2020

La frase “un ser de luz” sirve como disparador para entender por qué viajar por el universo de María Gabriela Epumer es una experiencia extraordinaria. La combinación entre su sangre mapuche, descendiente de los originarios en Argentina, la indiscutible calidad artística de su guitarra y el poder femenino en una escena musical que -20 años atrás- todavía seguía marcada por las desigualdades entre hombres y mujeres, definen parcialmente el momento que vivía cuando compuso, grabó y editó Perfume, su segundo disco como solista

María Gabriela se desprendía de dos proyectos intensos en 1998: la gira presentación del debut Señorita Corazón y la caótica experiencia de El Aguante, noveno álbum en solitario de Charly García. Un año después, se encerró a escribir canciones y grabar los demos de su próximo material. “En esa época yo venía de vivir en Estados Unidos. Recibí el llamado de María Gabriela, a la que conocía de las épocas ochentosas cuando compartíamos fechas con Viudas (e Hijas de Roque Enroll) y Fricción. Me dijo que quería hacer un disco y armar una banda. Así que lo hicimos con Martín Millán en batería, Fernando Kabusacki en guitarra y yo en el bajo”, cuenta Christian Basso.

Basso aparece en los créditos de Perfume como “productor asociado”. Según explica, yo trabajé con ella la producción de todos los temas, nos juntamos a hacer las bases, qué estilo iba a tener cada una de ellas y a definir los invitados: estuvo Charly García, Fito Páez y Robert Fripp, entre muchos otros”, agrega el músico. Esos “muchos otros” conforman esta fiesta en forma de álbum que, profundizando en lo contemplativo y espiritual, terminó siendo una gran despedida acorde a su carrera.

 

A los nombrados por Basso, se suman Richard Coleman, Fernando Samalea, Diego Dubarry, Matías Mango, Clea Torales, Lucio Mazaira, Francisco Bochatón y Claudia Sinesi, amiga y compinche desde la adolescencia y compañera en los históricos grupos Viudas e Hijas de Roque Enroll, Rouge y el dúo Maleta de Loca. “Su carrera estaba a full y siempre jugó en primera. Hacía todo con excelencia y conseguía lo que quería. Era muy soñadora, imaginaba muchas cosas, siempre estaba apurada. Hacía todo rápido y bien, como buena leonina. Llevaba a cabo sus sueños y las cosas las tenía bien claras, como este disco y todo lo que hizo. Su forma de tocar la guitarra y hacer canciones denotan mucha personalidad, declara Claudia Sinesi. 

La histórica bajista le aportó a Perfume su delicadeza compositiva  en la canción “Sirena”. Para la época de Señorita Corazón (1998), Epumer le hablaba a Sinesi de una historia sobre una sirena y un sireno que vivían en el fondo del mar. La escribió y se la mostró, pero al final se terminó quedando con “Diamantes”, una de las joyas de ese primer disco. “Sirena” terminó entrando en Perfume. “Siempre fuimos amigas y nos mostrábamos las canciones que hacíamos. Era una costumbre para alentarnos, a ambas nos gustaba nuestra música. Ella me apuntalaba, explica Sinesi. 

 

Mientras el país comenzaba a deambular por el camino que terminó en la crisis económica del 2001, María Gabriela se metía en la sala de ensayo para darle forma a las canciones del disco. “Estaba todo bastante convulsionado. Cuando me llamó para sumarme estaban ensayando con la banda en una sala. La idea era hacer unas tomas directas, lo único que teníamos era una consola de ocho canales, recuerda el ingeniero de grabación Leandro Kursfirst. 

Las sesiones arrancaban a las 10 de la mañana, Epumer llegaba con una idea que le pasaba a los músicos. Tan solo dos o tres horas de trabajo alcanzaban para darle forma (y onda) al material. El tronco fundamental de Perfume se grabó en una sala de 3×3. “Creo que mi aporte fue entrar en su mundo y lograr hacer sentir cómodos a los músicos para que den lo mejor de ellos, que la técnica no los afecte y se dediquen a lo artístico. Me dio más de lo que yo le dí, venía de grabar en estudios donde estaba toda la tecnología y los fierros. Fue una grabación esencial y artesanal, me pareció increíble el resultado final, agrega Kursfirst. 

 

Al mismo tiempo de los demos, se hicieron distintos shows en vivo que afianzaron y ajustaron algunas tuercas esenciales para la posterior grabación del disco. El proceso se alternó entre los estudios Humbold, Casa Frida y Robledo Sound Machine, mientras que algunas voces, regrabaciones y la mezcla se cerraron en Circo Beat y La Diosa Salvaje, los estudios de Fito Páez y Luis Alberto Spinetta, respectivamente. “Entre todos sus actos y teniendo en cuenta que la única plata que entraba en ese momento era de SADAIC, me propuso hacer una canción. Se la mostré, le hizo la letra y la convirtió en una bossa nova. Es “Desierto Corazón”, que al final quedó grabada con Francisco Bochatón. Ese tema se grabó en el estudio de Spinetta. Recuerdo que un día, después de grabar, el flaco nos preparó unos ñoquis, proclama Christian Basso

Hace 20 años, el featuring entre artistas no era tan común como en la actualidad y la cantidad de invitados en su disco roza el límite de lo épico. Uno de los arreglos más recordados del trabajo estuvo a cargo de Robert Fripp, el alma mater y fuerza fundacional de King Crimson. Cuando llegaron las guitarrras de Fripp y escuchamos lo que posteriormente sería ‘Introducción’ no lo podíamos creer. Fue increíble estar en un disco junto a él”, comenta el ingeniero Leandro Kursfirst.

 

Perfume contiene tres covers de alto vuelo artístico: “Canción para los días de la vida” de Luis Alberto Spinetta, perteneciente a A 18’ del Sol y la versión inolvidable de “Quiero estar entre tus cosas” de Daniel Melero, posterior a la introducción de Fripp. Como cierre del disco entero, suena “Ah! Te ví entre las luces” de La Máquina de Hacer Pájaros, compuesta por su maestro, Charly García. María Gabriela estaba viviendo un momento de florecimiento personal muy importante. Estaba muy ilusionada con el hecho de poder expresarse ella misma, con sus palabras. Quería hablar del amor, era una enamorada de la vida. Fue la oportunidad de dejar de ser “la guitarrista de Charly” y presentar al mundo su identidad, cuenta la directora de arte Marina Belaustegui, amiga, encargada de la puesta escénica de sus presentaciones en vivo y realizadora del videoclip de “Otro lugar”

 

“Ella estudiaba de sí misma. Teníamos una estética parecida, el azul era el color de las dos. Me acuerdo de unas bolas de vidrio que llenaba con luces de colores adentro con papeles tornasolados. Ella se bancaba todo, fue todo muy a pulmón”, agrega Beulastegui. El proceso fue tan artesanal que pensó en hacer una edición especial, que venía adentro de latitas. Fue a la fábrica de las pomadas Washington y habló con el dueño para que le diera algunas. “Era cristalina, pura y amorosa. Éramos dos mujeres empoderadas y solitarias, estábamos haciéndolo por sobre el mundo masculino. Se potenciaba de otras mujeres, ella era así”.

El tecladista Matías Mango, que tocó junto a María Gabriela Epumer en varias sus etapas como solista, afirma que en Perfume “se dejaba un poco de lado lo que habíamos hecho en ‘Señorita Corazón’ que consistía en programar loops rítmicos y armar las canciones en base eso. Acá aparecieron más las guitarras acústicas, dejando de lado las máquinas y volviendo a lo ‘tocado’. Fue un reencuentro para nosotros y a partir de ahí seguimos tocando juntos

Perfume fue un disco que no contó con grandes contratos ni compañías multinacionales, se hizo con mucha dedicación y empeño, además de mucho amor. “Cuando salió no podía creer cómo había quedado. Fue un disco hecho desde la nada misma, enfatiza Kursfirst. Christian Basso, agrega que es más profundo y místico porque me hace acordar a la etapa de Sgt. Pepper, parece una gran despedida del disco. La foto abajo del agua es muy loca, como que ella sabía algo. Ser parte de toda esta fiesta que se armó donde tuve el honor de ser su mano derecha, fue hermoso en mi carrera”

“Perfume es un tesoro”, cierra Claudia Sinesi. Nadie imaginó que era el último tiempo de ella, faltaban tres años para que se fuera. Cada vez que sueño con ella tiene unas ropas increíbles, en esa época estaba a full con algunas prendas de ferias americanas que sólo le quedaban bien a ella, nunca ibas a ver esos looks en otra persona. Estudiaba todo el tiempo, siempre quería saber más. Por eso su excelencia. Era austera y totalmente autosuficiente

 

Publicidad

LEETE TAMBIÉN...