Cine y TV

The Irishman y los caminos de Scorsese

En su última película, el director reúne algunos elementos claves de su filmografía para darle forma a la historia verídica del irlandés Frank Sheeran.

Exclusivo web
The Irishman y los caminos de Scorsese - Radio Cantilo

lunes 25 Nov, 2019

Martin Scorsese estrenó este año The Irishman, su película número 25, de la mano de Netflix. Aunque el film llegará al servicio de streaming el 27 de noviembre, antes se proyectó de manera limitada en varias salas de diferentes puntos del mundo, con el objetivo de poder ser enviada para competir en la entrega de los Oscars que se celebrará en febrero de 2020.

Uno de los lugares seleccionados para ver en la pantalla grande fue el Cine Select, de la ciudad de La Plata. Y allí estuve para poder ver una obra que tiene el sello del director por donde se la mire: una historia verídica de la mafia italiana, protagonizada por Robert De Niro, Joe Pesci y Al Pacino, que recorre la historia de un veterano de guerra devenido en sicario. Si a eso le sumamos una musicalización exquisita a cargo de Robbie Roberston (el hombre detrás de la música en Toro Salvaje, El rey de la comedia, El color del dinero, Casino, Pandillas de Nueva York, Los infiltrados, Isla siniestra, El lobo de Wall Street y Silencio), probablemente no consigamos un combo más scorsesiano que ese. Solo faltaba Leonardo DiCaprio.

Sin embargo, no estoy aquí para hablar de la película. O sí, pero de manera más indirecta. The Irishman es una obra que no solo reúne lo mejor de la filmografía de Martin sino que también se erige en un homenaje al recorrido que hizo en sus más de 50 años trabajando detrás de las cámaras. Al igual que el personaje que encarna De Niro, Martin parece haber elegido esta cinta para mirar hacia atrás y rescatar lo mejor que le dejó al cine en este tiempo. Tomó todas esas piezas que fue dejando en el camino y las volvió a juntar en este film para recordarnos no solo que su cine continúa vigente como nunca sino también que no tendremos otro igual.

¿A qué piezas me refiero? Bueno, particularmente a cuatro de sus películas. Porque, quienes siguen de cerca a Martin, sabrán que mucho de lo que se encuentra en The Irishman tiene un antecedente directo en otro de sus films. Vamos a empezar por el obvio: Goodfellas. Estrenada en 1990, con Robert De Niro y Joe Pesci a la cabeza, relata la más similar de las historias que podrán ver en Netflix. Allí vemos en acción a un grupo italoamericano de Nueva York que controlaba el comercio y los negocios en el este de la Gran Manzana. Por supuesto, aparecen en más de una ocasión los enfrentamientos con otras familias criminales, las cadenas de asesinatos a modo de vendetta y el inevitable final carcelario para muchos de ellos.

Cinco años después de Goodfellas, Scorsese volvió a llamar a De Niro y a Pesci para protagonizar Casino. Allí vuelven a aparecer dos factores claves en la filmografía del director: la mafia y las estafas. Esta vez en Las Vegas, la historia sigue de cerca a Sam (De Niro), un apostador profesional que queda al frente de un casino y sus días transcurren entre sus vínculos con la política norteamericana y el sindicalismo que lo respalda, la violencia con la que debe lidiar por las decisiones de sus jefes, el acecho del FBI y la evasión fiscal.

El cambio de siglo lo encontró a Scorsese en busca de nuevas historias y allí le dio forma a dos que marcarían su cine de los 2000: Pandillas de Nueva York (2002) y Los Infiltrados (2006). Vamos con la del 2002. Con Daniel Day-Lewis encabezando el elenco, fue la primera vez que Leonardo DiCaprio y Martin Scorsese trabajaron juntos. Y ese fue un hito para la carrera de ambos, pero no vamos a profundizar mucho más al respecto aquí. Pandillas de Nueva York se estrenó en los cines en diciembre de aquel año y se centra en la llegada de inmigrantes irlandeses católicos al puerto de la ciudad costera. A partir de ahí se producen una serie de enfrentamientos para saber quién efectivamente se quedará con el control de la ciudad, impulsados por los nativos que nada querían saber con los extranjeros. ¿Qué tiene que ver con The Irishman? Desde comienzos del siglo XIX, los irlandeses y los italianos representan, junto a los alemanes, los grupos étnicos que más habitaron los Estados Unidos, llegando e instalándose, la mayoría de ellos, en la costa este. Los vínculos que se forjaron a partir de ese entonces marcaron a fuego la cultura neoyorquina. Incluso tuvieron una fuerte incidencia en la crianza del propio Martin, hijo de inmigrantes italianos nacido y criado en la Gran Manzana.

Y ahora sí, Los Infiltrados. Pocos creerán esto, pero es la única película que le dio un Oscar como Mejor Director a Scorsese. Allí volvió a juntarse con DiCaprio, a quien se le sumaron Matt Damon, Jack Nicholson y Mark Walhberg. Nicholson encarna en esta cinta a un mafioso irlandés que logra infiltrar en la policía estadounidense a uno de sus niños pródigos (Damon), mientras que, al mismo tiempo, las fuerzas norteamericanas infiltran en la mafia a uno de sus agentes más problemáticos, interpretado por Leo. En un relato más actual, Martin vuelve a fusionar en este film lo que mejor sabe retratar y lo que se transformó, con el paso de los años, en una de sus marcas registradas.  

¿Es necesario ver estas películas para entender The Irishman? No, claro que no. Sus producciones han sido, históricamente, cintas independientes entre sí, aún cuando reúnen algunas similitudes en su estructura narrativa o en lo que Martin elige contar. Sin embargo, para los amantes del cine, encontrar conexiones siempre es una tarea fascinante. Más aún cuando le dan forma a una obra que será vista dentro de un tiempo como una pieza que, de alguna manera, homenajea lo mejor de su repertorio.

Publicidad

LEETE TAMBIÉN...