Cine y TV

Las 10 películas que tenes que ver antes de ‘Érase una vez en Hollywood’

Falta muy poco para uno de los estrenos mas esperados de los últimos años. Quentin Tarantino regresa con una carta de amor al cine clásico con "Erase una vez en Hollywood" y aquí te dejamos un decálogo que tenes que revisar antes de ir al cine.

Las 10 películas que tenes que ver antes de ‘Érase una vez en Hollywood’ - Radio Cantilo

sábado 20 Jul, 2019

El salario de la violencia (Phil Karlson, 1958)


Este western centrado en la relación de un padre y un hijo es previo a la década de los 60, y ejemplifica la mayor época de esplendor del género. Dirige Phil Karlson, y no será el primer film de este realizador que encontremos en la lista.

 

Battle of the Coral Sea (Paul Wendkos, 1959)


Un grupo de soldados estadounidenses es apresado por el ejército nipón durante la Segunda Guerra Mundial, y trata heroicamente de escapar en la enésima soflama patriótica. Protagoniza Cliff Robertson, una de las grandes estrellas de esos años.

 

El renegado de Arizona (William Witney, 1965)


Uno de los personajes principales de Érase una vez en Hollywood es Rick Dalton, interpretado por Leonardo DiCaprio. Rick es un actor de western que ha vivido tiempos mejores y ahora trata de desenvolverse en el medio televisivo con papeles similares, y está inspirado, según el propio Tarantino, en Audie Murphy. El mismo que protagoniza este film de mediados de los 60 a las órdenes de William Witney(otro veterano del género luego de filmar episodios de series como Bonanza).

 

Tráfico ilegal (David Miller, 1968)


Curiosa incursión británica en la lista, que puede entenderse nuevamente a costa del actor que la protagoniza. Y es que Vince Edwards, estrella televisiva de la época, es otra inspiración de Tarantino a la hora de escribir a Dalton, siendo este sobrio thrilleruna buena muestra de sus talentos.

 

Easy Rider (Dennis Hopper, 1969)


Y llegamos a la película que lo cambió todo. La que dio comienzo, junto a la Bonnie & Clyde de Arthur Penn estrenada dos años antes, a ese Nuevo Hollywood que desafió el sistema de estudios y llenó de talentos jóvenes e independientes la cartelera. La faceta como realizador de Dennis Hopper después de Easy Rider no se prodigó mucho más, pero el impacto de este árido viaje LSD en compañía de Peter Fonda y el mismo Hopper clausuró la industria del cine tal y como la conocíamos, y se convirtió en un icono de la contracultura.

 

Flor de cactus (Gene Saks, 1969)


Escrita por I.A.L. Diamond (guionista inseparable de Billy Wilder), esta deliciosa comedia tejía un triángulo amoroso entre Walter Mathau, Ingrid Bergman y una Goldie Hawn que ese mismo año se llevaría el Oscar a Mejor Actriz Secundaria.

 

Bob, Carol, Ted y Alice (Paul Mazursky, 1969)


Seguimos con las comedias que, desde la comodidad comercial, desafiaban los estándares morales y formales del sistema. En este caso, el debut de Paul Mazurskyse cachondeaba de la libertad sexual promulgada por las contraculturas y conseguía caerle en gracia a la Academia, obteniendo 5 nominaciones al Oscar. Todo un éxito de público en la época, contaba con las interpretaciones de Natalie Wood, Elliott Gould y un tipo que se parece de una forma extraña a Felipe González.

 

La mansión de los siete placeres (Phil Karlson, 1969)


Érase una vez en Hollywood se basa libremente en el asesinato de la actriz Sharon Tate (encarnada para la ocasión por Margot Robbie) a manos de los Manson, y de ahí se extrae la inclusión de este film. Poco antes de su muerte, Tate apareció junto a Dean Martin en una comedia de espías dirigida por el mismo Phil Karlson de El salario de la violencia, que entre tanto también había dirigido películas protagonizadas por Elvis Presley.

 

Estudio de modelos (Jacques Demy, 1969)


Esta es fina. Luego de erigirse como el tipo más romanticón y accesible de la nouvelle vague, el marido de Agnès Varda viajó a Hollywood para rodar un drama a su estilo particular, protagonizado por la misma Anouk Aimée que había aparecido en La dolce vita y el Ocho y medio de Federico Fellini. Estudio de modelos se ambienta en el mismo universo que Los paraguas de Cherburgo y Lola, anteriores largometrajes del cineasta, demostrando que ni la industria de Los Angeles podía lograr que un hijo de la nouvelle vague deje de ir a su bola.

 

Camino recto (Richard Rush, 1970)


Llegan los 70, y Tarantino decide acabar su colección de referentes con un film tan hijo de su tiempo y sus luchas como Easy Rider. Volvemos a encontrarnos a Elliott Gould tras Bob, Carol, Ted y Alice, y le seguimos a lo largo de una revuelta estudiantil llena del espíritu contestatario y de ese aires de cambio que Érase una vez en Hollywood a buen seguro recogerá.

Fuente: Cinemania

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