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Hasta siempre, Willie

El actor de ALF falleció a los 75 años el pasado miércoles.

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Hasta siempre, Willie - Radio Cantilo

viernes 28 Jun, 2019

Max Wright había alcanzado la fama cuando ya tenía más de 40 años. El reconocimiento le llegó de la mano de ALF, a mediados de los 80, cuando le tocó interpretar a Willie Tanner, el padre de la familia en la que desembarcó inesperadamente el extraterrestre de Melmac. A la serie le bastaron cuatro temporadas para convertirse en un clásico de la televisión estadounidense que continúa vigente.

Tras la abrupta cancelación en 1990, Max obtuvo otros papeles que no fueron tan célebres pero que lo ayudaron a mantenerse en el mundo del espectáculo. Así llegó a interpretar a Terry, el dueño de Central Perk en las primeras temporadas de Friends y luego participó de producciones como From the earth to the moon, Misfits of science, Buffalo Bill  y The Norm Show.

Su vida dio un cambio radical en 1995 cuando le fue diagnosticado un cáncer que lo acompañó hasta su muerte. A pesar de su enfermedad, Max continuó trabajando y en 1997 regresó a su primer amor en la actuación: Broadway. Allí formó parte de la obra rusa Ivánov, que le valió una nominación a los premios Tony de 1998. Aquel reconocimiento fue tomado como una resurrección para el actor, quien en su momento había declarado que sentía que había vuelto a la vida tras estar al borde la cornisa.

Sin embargo, a comienzos de este siglo todo comenzó a ir en caída libre para Max. Su cáncer y la poca fama que lo acompañaron después de ALF lo sumieron en una depresión que derivó, posteriormente, en adicción al alcohol y a las drogas. Poco se supo de él hasta que en 2012 un medio británico publicó que había sido encontrado filmando una película porno y fumando crack. Aunque el propio Wright se encargó de desmentirlo, el diario no se retractó y la noticia ya había calado hondo en la ya deteriorada vida de Max.

Visto en más de una ocasión consumido por su enfermedad, Wright falleció el 26 de junio, a los 75 años, en su casa de California, según lo que declararon sus familiares más cercanos al portal TMZ. El hombre que nos acompañó durante nuestra infancia y nos robó más de una carcajada murió víctima del cáncer que lo invadió por más de dos décadas y que fue el puntapié inicial para su deterioro.

Hasta siempre, querido Willie.

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