Cine y TV

Don’t fuck with cats: un asesino en internet

El true crime y la no ficción se fusionan en uno de los últimos estrenos de Netflix en el 2019.

Don’t fuck with cats: un asesino en internet - Radio Cantilo

lunes 06 Ene, 2020

Desde hace algún tiempo Netflix se ha destacado en el campo de los documentales originales, siendo Making a murderer o The Keepers algunos de los que más popularidad alcanzaron. Fue tal el grado de aceptación entre los suscriptores que la misma plataforma produjo una parodia que tituló American Vandal.

Durante los últimos días del 2019, el servidor de streaming publicó en su sitio una nueva producción de estas características. Don’t fuck with cats: un asesino en internet es una historia real sobre la utilidad de las redes sociales para buscar a un hombre peligroso a través del ciberespacio. Luego de que se viralizara un video en el que un misterioso personaje mata a dos gatos, la red enloquece al punto tal de que un grupo de detectives aficionados se avoca a encontrar al sospechoso.

A partir de eso, se da inicio a una caza de gato y ratón que parece no tener límites. A medida que los investigadores comienzan a acercarse a Luka Magnotta, el principal sospechoso, descubren que se trata de una personalidad extraña y calculadora. Sus comportamientos, con el paso del tiempo, van agravándose. Narrado por sus propios protagonistas, el documental invita a los espectadores a repensar los límites y los usos de las redes sociales y de la moralidad humana.  

Producido por Dimitri Doganis y Adam Hawkins, los hombres detrás de El Impostor, American Animals y Tres idénticos desconocidos, el documental repasa en orden cronológico la aventura de un grupo de (des)conocidos de Facebook que decidieron plantarse frente a un asesino. Aunque no insiste en que las vidas de estas mascotas valgan más que la de un ser humano, advierte que cuando traicionamos su confianza y abusamos de nuestro poder lo siguiente podría ser acabar con la vida de una persona.

Dividida en tres episodios de una hora cada uno, la producción navega entre las dudas que se plantean los protagonistas y el relato de un asesino vanidoso que necesita todo el tiempo la atención de los otros. Y las plataformas de streaming se convierten en su mejor aliado para lograrlo. La mayor virtud del documental, en este sentido, radica en el retrato que ofrece de cualquier de nosotros: todos podemos jugar a los investigadores gracias a las herramientas con las que contamos en la actualidad.

La narración de la historia cierra de la mano de uno de sus protagonistas, que reflexiona, tal vez de manera hipócrita, en que nos gustan las historias sobre asesinos en serie y crímenes reales, pero es probable que el hecho de que este tipo de producciones se haya puesto de moda en el último tiempo solo esté avivando un fuego innecesario.

 

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