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Cuentos Relatados a la Hora de las Brujas: El exorcista

Reviví un nuevo cuento terrorífico de la mano de Rodrigo García Ferreyra.

Cuentos Relatados a la Hora de las Brujas: El exorcista - Radio Cantilo

lunes 06 Abr, 2020

Escribo este mensaje, que quizás se vuelva parte de un diario personal, porque siento que de alguna manera el contarlo quizás me ayude a decidir qué hacer con todo lo que estamos viviendo. Todo lo que comparto aquí lo hago desde el mayor de los secretos y a modo de confidencia y espero que nadie lo lea. La preocupación que tengo ante las posibilidades de posesiones reales que estamos viviendo es inexpresable y no es la primera vez que ocurre. Es el séptimo pedido que tenemos de exorcismo en la ciudad en lo que va del año y recién estamos en marzo. Todos en la misma ciudad, todos con las mismas pruebas. Y lo peor es que son todos casi adolescentes.

Como bien saben, para poder aprobar un exorcismo necesitamos varias pruebas de que esta situación lo amerita. Las grabaciones de voces hablando idiomas extraños fue una de las pruebas físicas que más nos impactaron, sobre todo porque las víctimas son demasiado jóvenes y el arameo es una lengua muerta muy difícil de acceder. Muchos de estos jóvenes demostraron síntomas de posesión similares con respecto a lenguas muertas o extranjeras. Excepto una, cuya grabación dejaba oír su voz en perfecto inglés pero al revés. Un artilugio no supranatural, excepto por los datos que nos dio: me mencionó a mí, mencionó dónde vivo y dijo que quien hablaba era mi madre que murió hace 20 años. Mi madre me llamaba por mi sobrenombre. La posesa lo sabía y no la conozco ni me conoce. Esto no es posible, siquiera dentro del ámbito psicológico y estoy realmente preocupado. ¿Será esto una epidemia de posesiones? ¿Existe algo así? Todavía estoy tratando de responderlo.

Y eso no es todo. Anoche a las 3 de la mañana me desperté con un ruido: tres golpes secos que intermitente sonaban en los pasillos del monasterio. Esto está ocurriendo desde hace cuatro meses, desde el primer pedido de exorcismo por parte de uno de los jóvenes curas de la diócesis. Y lo peor es que el crucifijo donde suelo rezar amanece dado vuelta. Está colgado de un clavo, en la parte superior y, de una manera inexplicable, todo el peso de la cruz queda haciendo equilibrio sobre ese clavo. Esta imagen invertida me despierta todas las mañanas. Claramente lo voy a sacar, no puedo seguir teniéndolo en mi habitación. No sé si es la figura o algo que la está dando vuelta y me estoy inclinando por la segunda opción.

Con respecto a los pedidos de exorcismo, todos presentaron reacciones al agua bendita, aun estando escondida o disimulada. Todos han hecho mover cosas de la habitación donde están confinados. Una de ellas hizo temblar la cama. Una madre viene todos los días a pedir que hagamos algo y no sé qué decirle. Nuestra burocracia es igual a cualquier burocracia estatal, aunque esté en juego la vida de una persona. Y sinceramente esta es una de las cosas que me asquean y me producen rechazo. A veces pienso que el enemigo está entre nosotros y no afuera.

Un detalle no menor con respecto a uno de los casos es que la madre nos contó que la hija solía jugar en el sótano con una ouija y hablaba con un tal capitán. Creo que eso fue uno de los principales elementos que generó el contacto. La ouija siempre es una llamado de atención para los demonios que están dando vueltas. Cuanto más permeable seas, más fácil es intentar entrar. Y más aún cuando hay un familiar desaparecido o muerto en la familia. Es común cómo se quieren comunicar con él y, en vez de la persona, entran en contacto con la primera entidad oscura. Y es tan común y es tan triste y aterrador a la vez.

También ocurre que la ciudad no está bien. Hay una energía muy maligna dando vueltas, sobre todo desde lo del asesino serial que ataca a la ciudad. Cuando algo malo ocurre, afecta a todos. La sociedad colapsa anímicamente ante el miedo y esto para un demonio es como mierda para las moscas. Entonces esta actividad demoníaca crece y no me extraña, ahora que lo pienso, que en Georgetown haya una epidemia de posesiones.

Otra de las preocupaciones que tenemos es que descubrimos elementos de misas negras y rituales satanistas en algunos de los templos cercanos a las casas de los posibles poseídos. Esto no será revelado, quizás muchos se enteren de algunas de las historias de las posesiones o de los intentos de exorcismo, pero la relación que hay entre las posesiones y la actividad alrededor de esa serán imposibles de conectar. Nos mantendrá a salvo del sensacionalismo, aunque estoy seguro de que la policía en algún momento se va a dar cuenta.

Ayer tuve otro momento preocupante también: durante la hora de la confesión estuve charlando durante varios minutos con alguien que me contaba las terribles cosas que le había hecho a todos con los que se había cruzado. El mundo, este infierno, se había vuelto su hogar. Y muchas otras cosas que no alcancé a entender, porque su voz parecía cambiar. Por momentos era una mujer y por momentos se volvía una voz más grave. Pensé que era mi sordera. En un momento largó la risa más horrible que alguna vez había escuchado y después dejó de hablar. Me asusté y cuando corrí la pequeña ventana del confesionario en lugar de una persona había una sombra hecha de cucarachas que lentamente empezó a esparcirse. Creo que el equilibrio se está rompiendo lentamente.

Y ya que menciono a las cucarachas, un elemento que no conté hasta ahora y que no figura en los informes es la aparición de moscas en cada uno de los hogares. No una, no dos, no tres, sino miles. Son como nubes que suben desde la oscuridad de los sótanos y llenan las habitaciones de todos los que presentan los síntomas de posesión. Moscas que desaparecen de golpe, como si nunca hubieran existido. Y todos los intentos por matarlas solo logran que vengan más hasta que de repente todas se van. De esto han sido testigos todos los miembros de las familias que lo están sufriendo.

Como si fuera poco, sus casas también se poblaron de sombras que aparecen por las noches a eso de las 3 de la mañana. Y ni hablar de la sombra que está parada detrás de mí mientras les digo esto. Siento el frío que me recorre la espalda y por más que intente ignorarla me cuesta mucho y lo peor de todo es que no puedo hacer nada para que se vaya. Creo que es momento de dar carta blanca sobre los exorcismos, sobre todo en el caso de McNeil que es el más preocupante, ya que la niña empezó a presentar síntomas de deterioro y atacó a su madre y a la niñera. Además de que el primer muerto alrededor de estos casos sucedió en las escaleras que dan a la habitación de la niña. El Padre Merrin hace mucho tiempo me dijo que esto podía llegar a pasar y ahora que lo pienso, no estaba tan loco como yo pensaba.

 

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