×

Cine y TV

Ana García Blaya, directora de Las Buenas Intenciones, habló de su ópera prima

La directora argentina fue seleccionada para competir entre las mejores obras del cine iberoamericano.

Ana García Blaya, directora de Las Buenas Intenciones, habló de su ópera prima - Radio Cantilo

lunes 27 Ene, 2020

Pasaron cinco años desde un momento bisagra para la vida de Ana García Blaya: la muerte de su padre. Un tiempo antes, como parte de un ejercicio para un taller de guion, había escrito la historia de su infancia que los tenía a él y a ella como protagonistas. Pero no había pensado en llevarlo a la pantalla grande, simplemente lo había hecho como una suerte de catarsis. “Cuando escribís algo pensando que no va a llegar a ningún lado, sos lo más sincero posible, contás un mundo que conocés. Tiene esa sinceridad el guion, que no tuvo una segunda versión casi. Hay cosas que, si hubiera pensado en filmar, hubiese careteado un poco más. Hubiese tenido más cuidado con mi mamá”, contó.

Sin embargo, el fallecimiento de su padre hizo que ella y su hermana decidieran contar lo que había escrito. Tenían la necesidad de hacerlo, por lo que no modificaron la base del guion original y se embarcaron en la aventura de relatar su niñez como una forma de duelo. Las buenas intenciones significó su debut como directora pero también la posibilidad de llegar al corazón de los espectadores con una historia tan real, tan cotidiana que es imposible no identificarse en algún punto. Criada en los 90, en plena crisis económica, su historia es un fiel reflejo de la infancia que atravesaron gran parte de quienes crecieron en aquellos agitados años. Y para retratarlo recurrieron al archivo fílmico de su padre, potenciando así la experiencia emocional de la cinta.

Es la historia de Amanda, su papá, su mamá, sus hermanes. Una historia de padres divorciados en los 90, de crisis económica y de una decisión dura para una madre que es la de irse a vivir al exterior para surfear la crisis y la disyuntiva de Amanda de quedarse con su mamá o su papá”, resumió la directora. En el film, podemos ver de cerca el día a día de Gustavo, interpretado por Javier Drolas, y sus tres hijos: dos niñas y un niño. Imperfecto, irresponsable y apasionado por la música, es también un hombre que desbordaba amor por ellos y a quienes registra en su grabadora de video en cada instante que comparten. Pero su mundo empieza a desmoronarse cuando su esposa, encarnada por Jazmín Stuart, le informa que se mudará a Paraguay y los llevará con ella.

A pesar de relatar una historia atravesada completamente por un contexto particular como fueron los 90 en la Argentina, Las buenas intenciones está cargada de una emotividad que hicieron que su estreno en diferentes puntos del mundo conmoviera a un público tan diverso que sorprendió a la misma directora. “Pensé que era una peli para mi familia y amigos, pero tiene algunas situaciones universales que funcionan en todas partes”, explicó. Toronto, San Sebastián, Biarritz, Oslo, Zurich son algunas de las ciudades en las que la respuesta al film de García Blaya fueron altamente positivas.

Sin ánimos de crear juicios de valor sobre su familia, Ana logró darle forma a un relato que sensibiliza a quien lo ve y que llevó al público a apropiarse de la historia desde sus individualidades. Multipremiada en los festivales donde se estrenó y alabada por la crítica y los espectadores, Las buenas intenciones representará a nuestro país el próximo 3 de mayo en la séptima edición de los Premios Platino, en las categorías de Mejor Ópera Prima y Premio al Cine y Educación en Valores. Para escuchar más sobre la cinta, dale play y reviví el paso de la directora por el aire de El Pacto Copérnico.

 

Publicidad

LEETE TAMBIÉN...