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Adiós, maestro

Ennio Morricone falleció a sus 91 años.

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Adiós, maestro - Radio Cantilo

lunes 06 Jul, 2020

Leyenda. No hay palabra que defina mejor a Ennio Morricone para el mundo del cine. El compositor de algunas de las bandas sonoras más importantes del séptimo arte falleció esta mañana en Roma, en la clínica en la que se encontraba internado luego de haberse fracturado el fémur como consecuencia de una caída. El italiano tenía 91 años y, de acuerdo a un comunicado emitido por el abogado de la familia, se mantuvo lúcido hasta el último instante.

Recientemente premiado con un Princesa de Asturias junto a John Williams por su invaluable labor en la composición, Ennio Morricone había sido el encargado de más de 500 bandas sonoras para cine y televisión, destacándose especialmente el trabajo que realizó a la par de su amigo Sergio Leone. Fue precisamente de la mano del italiano que saltó a la fama, gracias a sus spaghetti westerns y las canciones que Ennio había ideado para las obras del director. A partir de eso, su música se convertiría en un género por sí mismo. “Un maestro admirado y un amigo. Un músico extraordinario, no solo por su música para el cine, también por su producción para concierto”, declaró apenas se conoció la noticia el director de orquesta Riccardo Muttien.

Nacido en una familia completamente atravesada por la música, Ennio se había formado en la Academia Nacional de Santa Cecilia y luego en el conservatorio, lugares en los que brilló por su enorme capacidad. De hecho su primera composición llegó cuando tenía apenas seis años y ya era un niño prodigio tocando la trompeta. Cuando egresó, con 18 años, comenzó a trabajar profesionalmente en música para películas pero durante largo tiempo lo hizo siendo un compositor fantasma, dejando que el crédito se lo llevaran otros.

Todo cambiaría para Ennio cuando Leone, su amigo de la infancia, lo convocó para que compusiera la banda sonora de una cinta hito de los spaghetti western y del cine de los 60: Por un puñado de dólares. Luego llegaron El bueno, el malo y el feo, Érase una vez en América, La Misión y Los intocables de Eliot Ness. Y a finales de los 80, otro hito de la gran pantalla: Cinema Paradiso.

Multipremiado, reconocido por sus pares, en 2007 le llegó su Oscar a la trayectoria y en 2016 uno por su trabajo en The Hateful Eight, la octava película de Quentin Tarantino. El director, admirador de la labor de Morricone y amante de los spaghetti western, ya lo había convocado previamente para que se encargara de la banda sonora de las dos cintas de Kill Bill y de Bastardos sin gloria.

“No existe una gran banda sonora sin una gran película que la inspire”, confesó recientemente. Prodigioso, trabajador incansable, compositor prolífico, Ennio Morricone forjó su propia leyenda. Y hoy el cine lo despide con la certeza de que no tendremos otro igual.

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