Bajo el Radar

La resistencia es el baile

Sol Pereyra desplegó todo su talento arriba del Escenario Quilmes, con una presentación cargada de ritmos bailables así como de temáticas comprometidas social y políticamente. A continuación una charla mano a mano con una de las artistas que lleva la libertad como bandera. Fotografías: Gody Mex.

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La resistencia es el baile - Radio Cantilo

domingo 23 Feb, 2020

“Contundente, fue palo y a la bolsa”, define Sol Pereyra al concierto que acaba de brindar en el escenario principal del Rock en Baradero, durante la segunda jornada del festival. Pasadas las 15.20 y con los primeros espectadores acercándose al predio, la artista desplegó un set de temas para movilizar el cuerpo y la mente, en la que no faltaron conceptos como la resistencia, el compromiso, la igualdad y –sobre todo- la libertad.

“Me parece que una de las cosas más importantes que tenemos las personas es la libertad para elegir, lo que somos y hacemos y de alguna manera está muy filtrado en mi discurso”, explica. A lo largo de su discografía se habla acerca del amor, la dinámica de la sociedad y sus procesos sociales, apoyados en ritmos justos para ponerse a bailar dejando de lado cualquier tipo de prejuicio. “Soy de Córdoba, cuartetera, me gusta que la gente baile”, diría durante su turno en el escenario.

Su música, lejos de poder ser definida o etiquetada bajo un solo género, está cargada de influencias latinoamericanas, combinados con tintes de ese sonido urbano tan popular en los últimos tiempos. “La escena de América Latina la veo súper nutrida, por un lado el reggaetón pasó y la puso de moda, lo cual hizo que de alguna manera todo el mundo haga foco en eso, al punto que hay bandas europeas que se fijan en nuestros ritmos. Me parece que a partir de ahí eso es la punta del iceberg, aunque hay muchas puntas para tomar y eso es lo que estuvimos haciendo en éste último disco (Resisto, de 2019).

Justamente en su última producción se nota un viraje hacia lo electrónico y no tan apegado a lo “cancionero” de sus antecesores. Al respecto explica que “fueron como un par de elementos, actualizar el sonido, porque lo que tiene que ver con el formato más tradicional del mundo del rock y el pop, medio que me había aburrido y ya experimenté lo suficiente. En cambio lo electrónico ya lo había empezado a hacer en el primer disco, luego saqué tres discos más y lo dejé de lado. Pero me gustaba, y lo que sucede con la música urbana hoy de alguna manera me repercute. Nada más que sabía que lo iba a hacer de mi manera, porque no hago trap, puedo coquetear con el hip-hop pero no lo hago, hay como otro formato y me gusta usar esos elementos desde otro lugar”.

Consultada acerca del nombre que titula su última producción de estudio, Pereyra aclara que su origen radica en el hecho que siempre se sintió del lado de las minorías, aunque asegura que al fin y al cabo “somos un montón de personas resistiendo contra otro montón de cosas que son un poco opresivas: las mujeres, cuestiones de clases, el trabajo, etc. De alguna manera, en todos esos frentes siempre me sentí con una actitud de resistencia y acción, no de resistencia que paralice sino algo que moviliza, y eso en el escenario lo manifestamos desde una manera combativa pero festiva, vamos con todo pero con alegría”.

La resistencia está recontra en el baile. Cuando te agarran bajoneado te la pueden dar mucho peor, en cambio si te agarran activo, con algo que da alegría como es bailar, estás preparado para toda batalla”, añade.

El cupo femenino y la despenalización del aborto son dos temas que no pasan ajenos a su obra, en ese sentido considera que el lugar de la mujer en los festivales está en un proceso de transición: “hay gente que lo acepta y lo asume más con buena cara y otros que les cuesta más. De todas formas creo que los festivales están teniendo una apertura, no sé si será la óptima ni si se da en todos los festivales. Por ahí en el rock me parece que se da más, en cambio el folklore, dentro del interior del país, todavía no sucede tanto. Creo que esto es paso a paso, y va a suceder cada vez más porque aparte hay un montón de propuestas que se están empezando a visibilizar y hay una actitud muy piola entre las mujeres de visibilizar entre nosotras, estar atentas de llamar a otras mujeres para que nos hagan sonidos o vengan a laburar en el stage”.

Mientras que acerca del tema que en los últimos días volvió a movilizar a miles de mujeres en todo el país para un nuevo “pañuelazo”, asegura que es “otra de las grandes batallas que se liberó y siento que no se va a dar un paso atrás. Estamos cerca de lograrlo. Todo lo que se despertó con el movimiento del feminismo y las disidencias me parece que es algo que nos está transformando pero va a llevar un proceso. Puede tardar más o menos, pero está ahí. Como que ya es conquista”.

Finalmente, consultada sobre sus proyectos para el futuro, Pereyra se muestra feliz y desafiante ante la posibilidad de llevar su música más allá de los ritmos que hoy recorre. Con canciones listas para ser publicadas de forma periódica, hasta completar un EP, la artista se encuentra trabajando con El Chávez como productor en algunos de sus próximos temas, aunque adelantó que se encuentra en plena búsqueda de un sonido de otros continentes. “Me gusta lo francés mezclado con lo africano, tiene un lindo combo ahí, así que me voy a ir para esos lados”, expresa.

Siempre fui muy curiosa y escuché de todo, aparte me voy de un extremo a otro. Me fascina la música clásica, puedo escuchar cuarteto, The Clash, Violeta Parra, canciones de reggaetón que me vuelan la cabeza. Si la música me llega, viene por todos lados. Ahora estoy trabajando con un músico y productor de Argelia llamado DJ Karim, quien me mostró un montón de música nueva que no conocía y me voló la cabeza”, añade.

En ese sentido aclara que su nuevo horizonte musical no estará alejado del sonido electrónico, y por lógica de las computadoras. Acerca de esta herramienta, tan criticada en la actualidad por los “viejos rockeros”, la cantante concluye de forma contundente: “hoy es otro recurso, se transformó en un instrumento más. Hay gente que hace maravillas con eso y los pibes y pibas están haciendo unas propuestas que son brutales, hay que ponerles la oreja. Están renovando el sonido, hay que apoyar y nutrirse”.

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