Un libro de viajes sobre la ruta 40
La Ruta 40 es la columna vertebral de Argentina, que recorre desde los paisajes desiertos del Sur hasta los áridos del Norte, pasando por todos los climas y bordeando la Cordillera de los Andes. Alejandro Guyot puso su ojo en esta ruta mucho antes de poner el lente de su cámara. Y un día se lo propuso a la Revista El Federal, para la cual trabajaba junto a la periodista Sonia Renison. A los editores les encantó la propuesta y dijeron que sí, por lo que la puerta se abrió para una travesía de 40 días que incluyó 206 pueblos de 11 provincias argentinas. Soñado. Pensar en el andar de nuestro vehículo por esa ruta, llegando a cada pueblo, tiene el sabor de la nostalgia y de la añoranza, con las posibilidades de viaje truncadas desde marzo y muy probablemente por algunos meses más. Pero si la música es un viaje, todas las obras de arte pueden serlo. Leer Ruta 40 puede darnos la posibilidad de situarnos en tiempo y espacio en cada uno de esos rincones que Alejandro y Sonia registraron, él con su cámara de fotos, ella con sus entrevistas y sus textos. "Fuimos para hacer 20 notas y terminamos haciendo 150, porque el material que había era increíble. Hoy ese viaje sería inviable, porque la ruta se asfaltó casi totalmente. Nosotros hace quince años hicimos el camino de ripio, entonces ya hay imágenes que hoy no están", explica Guyot. Ruta 40 pasó a ser así más que un diario de ruta un ensayo fotográfico que revela para quien quiera emprender el viaje cada uno de los secretos e imágenes con las que se va a encontrar a lo largo de esos 5200 kilómetros. O inclusive, para quien no tenga en mente hacer el recorrido, puede servirle de itinerario ideal para un futuro. Abrir este libro es toparse con lagos, montañas, glaciares y desiertos, pero también con las historias de cada lugar y las sensaciones que despertaban en los protagonistas. Es visualizar bosques y caminos, pero también personas y las voces de esas personas pintando hechos, pintando lugares. Renison lo resumió muy bien en una entrevista con la agencia Télam: " Creo que si la gente viajara por la ruta 40 aprendería mucho más que de los libros de historia". "Vimos cosas increíbles", asiente Alejandro. "Desde huesos de dinosaurios, hasta capas de fósiles, sobre todo en la Patagonia. Y en el Norte el camino de los Incas, las ruinas de El Shincal... la ruta pasa por los lugares más lindos de la Argentina porque bordea a la Cordillera", explica además. La travesía partió en Buenos Aires y aterrizó en el Estrecho de Magallanes. Desde allí, todos los recorridos serían hechos con vehículos de los equipos de Turismo de cada municipio, y con choferes lugareños, lo que agregó un plus al trabajo del fotógrafo y la periodista. "El hecho de ir con el chofer de cada provincia nos daba más material y a mí me permitía tomar fotos desde el auto", recuerda Guyot. "El camino de ripio, que ya no es más de ripio, nos hacía ir a una velocidad contemplativa; además era un camino muy sinuoso, ahora hay una recta en la Patagonia. Por eso me queda la sensación de que registramos algo que ya no está. Claro que la Patagonia sigue siendo despoblada y la sensación no va a cambiar al visitarla". Entre las imágenes, puede verse la estancia donde se rodó la película La Patagonia Rebelde de Héctor Olivera (1974), como el camino de los Siete Lagos, las grandes rutas del vino argentino y del olivo, "La cueva de las manos" en la provincia de Santa Cruz, el cerro "Pollera gitana" en el kilómetro 799, el Valle de la Luna en San Juan. Recortes de estepa, de lagos y meseta, desiertos y puna, y toda la flora y fauna con la que se iban encontrando Guyot y Renison. A las imágenes, se le suman 145 notas diferentes de la pluma de Renison, que contienen su crónica y las historias de las muchos de los lugareños que conocieron y entrevistaron a lo largo del viaje. "Siempre había soñado hacer la ruta entera, por lo tanto no paraba de hacer fotos", confiesa el fotógrafo. "Estaba obsesionado con eso, porque me imaginé el libro como un travelling, con el propósito de que quien lo lea y mire vaya subiendo con la ruta. Tratamos de que esa sensación esté en el libro. No es que fuimos a 5 o 10 lugares típico para tener la imagen impecable. No. Reunimos ese material como para que alguien que quisiera hacerlo en auto, o en lo que fuera, tuviese idea de todo con lo que se puede cruzar, desde una moto, hasta un caballo, el paisaje, las luces...", describe. Es así como Ruta 40 se convirtió en "el registro de todo lo que hace a un camino". Cinco mil 200 kilómetros en imágenes y textos. La Ruta Nacional 40 es la más larga de la Argentina y lo que procuró hacer el libro fue, justamente, no obviar un solo kilómetro para contar un recorrido inseparable de su historia, de sus cuentos y sus colores. Guyot destaca que por ser una ruta muy conocida para los extranjeros, en especial franceses y alemanes, el libro "enloqueció" a estos lectores. Sin embargo, para él su experiencia tuvo un agregado, que también está presente en su libro: "La gente de esa parte de Argentina es hermosa". El libro fue producido y editado por El Federal y por la editorial Arte Latino, pero tuvo una reedición en 2017 por la Editorial Planeta, y ya lleva vendidos más de 20 mil ejemplares. Un buen plan para leer en cuarentena y proyectar el próximo viaje.