Pablo Plotkin: “Los Redondos contenían todas las tensiones y dramas que se daban en los barrios de manera muy profunda”

Entrevistas 20/04/2020 . Hora: 10:57

El pasado 15 de abril se cumplieron 20 años de un hito para la música argentina: la llegada de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota al Estadio de River Plate. Totalmente atravesado por lo contextual, el concierto de la banda terminó transformándose en una fatídica fotografía de época. Pero también fue el momento que marcó el principio del fin para el grupo más masivo del rock nacional. “Yo tenía 22 años, estaba trabajando en Página/12. Recuerdo haber ido desde el diario con Mariana Enríquez, salimos desde la redacción. Había en general en el rock argentino una especie de TEG que se jugaba en cuanto a conquistar espacios. En un momento parecía que Redondos y River eran espacios simbólicamente incompatibles y ese show rompió ese preconcepto. Igual creo que en un punto terminó pagando un costo alto la banda, de alguna manera puso en escena el hecho de que el proyecto Redondos se estaba volviendo inmanejable”, explicó Pablo Plotkin.   Facu Díaz: ¿Fue Los Redondos la banda que más cristalizó lo que sucedía socialmente en el país? Pablo Plotkin: Yo creo que sí. Al ser quizás la banda más masiva, era la que contenía todo. Era la superestructura de todo ese rock popular y nacional que ya había crecido un montón. Esa cosa de la orilla de la ciudad conquistando los centros del espectáculo y de la parte norte fueron bastante simbólicas. Los Redondos encarnaban mucho eso. La fase de peregrinación por el interior fue muy sintomática, fue una serie de postales de la Argentina de los 90 muy marcada. Una vez la Negra Poli dijo que Los Redondos contenían a toda una generación huérfana de representación política formal. Ya hacia fines de los 90, comienzos de los 2000, esos espacios de representación estaban más armados y todo eso empezó a encontrar un cauce de representación política más formal, más organizado, más partidario.

FD: Esos últimos momentos de Los Redondos nucleando a todos los desangelados era encontrar un cobijo en un proyecto artístico que no te estaba dando la política. PP: Creo que ahí confluía todo. Capturaban desde los rituales futboleros a los de la manifestación política más callejera. Y por otro lado esa cosa del traspaso generacional que tenía la banda. Contenían esa convivencia intergeneracional.   Cuchi Calderón: Lo que había ahí era la sensación inminente del peligro. Vos veías ahí la policía, la gente que desbordaba cualquier organización, la barriada y el margen llegando a River. Los Redondos pagan un costo muy alto pero era una foto de un momento en el que se sabía que se iba a ir todo a la mierda. PP: Totalmente. De hecho se produce un incidente grave, con una muerte, en un hecho muy paradigmático. Yo estaba en la platea baja, cerca de donde se produce ese caos que termina con la muerte del que aparentemente había sido un agresor. Al pibe lo terminan linchando, se termina dando una situación de violencia muy fuerte. Una de las cosas más locas es que ese cuerpo termina siendo prácticamente anónimo, no es un nombre que resuene en las grandes tragedias del rock. Tiene que ver con esa marginalidad, ese nivel de desamparo que vivían muchas familias y que llegaban hasta esos lugares. La banda más popular contenía todas esas tensiones y dramas que se daban en los barrios de manera muy profunda. Representa ese momento de la Argentina. CC: Eran el chivo expiatorio para no explicar cómo se deshacía una parte de la sociedad. PP: Sí y todo esto no se puede entender si no recordamos lo que eran los shows de Los Redondos, que eran una experiencia inigualable en términos emocionales. Eran conciertos de un nivel de conmoción, de celebración, de viaje al universo de esas canciones. Si uno no tiene en cuenta eso, cualquier análisis sociológico o histórico pierde sentido porque era una parte vital e intransferible del fenómeno.

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